Una bomba sin detonar de 500 kilogramos, fabricada durante la época soviética, fue localizada el miércoles en el jardín de una vivienda privada en la provincia afgana de Ghazni, según informó la policía.
El hallazgo se produjo cuando un residente de la aldea de Sir encontró “un objeto sospechoso en el jardín, dentro del patio de su casa”, explicó Khalid Sarhadi, portavoz policial de la provincia.
Tras recibir el aviso, las fuerzas de seguridad y un equipo de desminado del Consejo Danés para los Refugiados se desplazaron hasta el domicilio. De acuerdo con Sarhadi, el artefacto fue identificado como una bomba de 500 kilogramos, trasladado posteriormente a una zona montañosa y destruido mediante una detonación controlada.
El descubrimiento vuelve a poner de manifiesto la presencia de municiones y otros restos explosivos de guerra que permanecen en distintas zonas de Afganistán décadas después de la retirada soviética en 1989. Según el Servicio de las Naciones Unidas de Actividades relativas a las Minas, más de 45.000 afganos han muerto o resultado heridos por minas y restos explosivos de guerra desde entonces.
Las tropas soviéticas abandonaron Afganistán después de casi una década de ocupación, pero el país continuó sumido en una sucesión de conflictos armados.
Aunque todavía existen municiones sin explotar en diferentes partes del territorio afgano, los recursos destinados a afrontar este problema se han reducido. Nick Pond, jefe de la Sección de Acción contra las Minas de la misión de la ONU en Afganistán, declaró a la AFP en junio que el número de equipos desplegados para estas labores había disminuido un 64 por ciento durante los dos años anteriores.






