El portaaviones USS Abraham Lincoln llegó a un puerto del este de Tailandia después de permanecer casi nueve meses en el mar mientras apoyaba las operaciones de Estados Unidos contra Irán. La escala permitirá que sus cerca de 5.000 tripulantes descansen y se recuperen en la playa.
Los marineros y los infantes de marina llevaban más de 260 días sin tocar tierra. El mes pasado aparecieron reportes sobre el deterioro de la salud mental de la tripulación y la falta de alimentos básicos a bordo.
La Armada minimizó esas versiones, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el prolongado despliegue del Lincoln “no fue ni mucho menos lo suficientemente largo”.
Durante la escala, los integrantes de la tripulación podrán pasar su tiempo libre en Pattaya, una ciudad costera cercana que el personal militar estadounidense visita desde la Guerra de Vietnam.
Según la Embajada de Estados Unidos, el buque ha permanecido desplegado durante 286 días desde noviembre y esta es su primera escala completa en ese periodo. Antes de llegar a Tailandia, había pasado 264 días consecutivos en el mar.










