Un niño de 9 años permanece en estado muy grave con una inflamación cerebral causada por Naegleria fowleri, una ameba poco común que puede provocar una infección mortal. El menor está sedado e intubado en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico Rambam, en Haifa.
Las pruebas realizadas por el laboratorio del Ministerio de Salud confirmaron que el niño contrajo una encefalitis causada por Naegleria fowleri. Una investigación epidemiológica preliminar determinó que había nadado en la playa Kursi, en el mar de Galilea, aproximadamente una semana antes de su hospitalización.
El menor fue identificado como Baruch Neriya, residente de Pardes Hanna. Danny Eytan, director de la unidad de cuidados intensivos pediátricos de Rambam, indicó que el niño llegó al hospital un día antes de que se confirmara la infección y que su estado es muy grave.
Rotem Lapidot, directora del Departamento de Enfermedades Infecciosas de Rambam, explicó que la exposición a esta ameba puede pasar inadvertida en la mayoría de los casos y que solo en circunstancias muy poco frecuentes alcanza el cerebro y causa una infección grave. Los síntomas pueden comenzar con fiebre alta, dolor de cabeza, vómitos y náuseas, seguidos de alteraciones neurológicas que pueden afectar el estado de conciencia.
Naegleria fowleri causa una infección extremadamente rara del sistema nervioso central, pero con una elevada mortalidad. Se han registrado menos de 500 casos en todo el mundo. Israel ha documentado tres casos en los últimos años.
Dos de esos casos terminaron con la muerte de los pacientes. En 2022 murió un hombre de 36 años y en 2024 murió otro hombre, de 26 años. Tres semanas después de este último caso, un niño de 10 años contrajo la infección durante una visita familiar al mar de Galilea. Tras varios meses hospitalizado, fue trasladado a su casa y permanece en estado grave.
La ameba vive en fuentes de agua dulce cálida. La infección se produce únicamente cuando agua contaminada entra por la nariz y el organismo alcanza el cerebro. No se contrae al beber agua y tampoco se transmite de una persona a otra.
Las autoridades sanitarias recomiendan evitar que el agua entre por la nariz al nadar en aguas dulces cálidas, en especial al saltar, zambullirse o sumergir la cabeza. También aconsejan no remover los sedimentos de las zonas poco profundas, donde la concentración de la ameba puede ser mayor.










