Netanel Jacobs, herido el lunes por la mañana en un ataque con cuchillo en Samaria, relató desde el Hospital Beilinson cómo luchó cuerpo a cuerpo con el atacante antes de darse cuenta de que había sufrido varias heridas.
Jacobs contó que golpeó y empujó al agresor hasta hacerlo caer al suelo y que ambos continuaron forcejeando. En un momento intentó alcanzar una piedra para golpearlo, pero no logró tomarla.
Según su testimonio, la lucha continuó incluso después de que el cuchillo se rompiera. El atacante habría intentado seguir apuñalándolo con la hoja que quedó en su mano.
Jacobs afirmó que logró sujetarlo por el cuello, pero el agresor consiguió soltarse y corrió hacia su vehículo.
Aun entonces, Jacobs intentó perseguirlo con una piedra. Fue en ese momento cuando advirtió que estaba cubierto de sangre y que tenía heridas de arma blanca en la cabeza, el cuello y una mano.
Sus padres, Avdiel y Penina, dijeron en el hospital que su estado era bueno y estable y atribuyeron su supervivencia a su resistencia durante el ataque.
También pidieron a las FDI y al gobierno adoptar medidas más duras tras el atentado. Entre las acciones reclamadas mencionaron la demolición de viviendas y la confiscación de armas en localidades de las que salgan atacantes.
Los padres de Jacobs señalaron además que, a su juicio, el incidente demuestra la importancia de las granjas situadas en espacios abiertos, al considerar que contribuyen a mantener a potenciales atacantes alejados de las comunidades.










