Rafael Advanced Defense Systems comenzará a fabricar componentes de la Cúpula de Hierro en 2027 en la planta de Volkswagen en Osnabrück, según informó la revista alemana WirtschaftWoche citando a la dirección del fabricante de automóviles.
El acuerdo supondría una colaboración entre la industria de defensa israelí y una empresa industrial alemana de primer nivel, además de ofrecer una salida laboral a miles de trabajadores amenazados por los recortes de Volkswagen. La automotriz no participará directamente en la operación y venderá la planta a un consorcio que incluirá al estado de Baja Sajonia y a un fondo de inversión bávaro.
La venta forma parte del plan de reducción de costos de Volkswagen en Alemania, que contempla hasta 50.000 despidos, el cierre de cuatro fábricas y una mayor concentración en sus negocios principales. La planta de Osnabrück fabrica actualmente versiones descapotables del T-ROC, una actividad que terminará durante la segunda mitad de 2027.
Durante los últimos meses se desarrollaron negociaciones reservadas en las que Rafael habría presentado una oferta para utilizar la instalación en la fabricación de componentes de la Cúpula de Hierro. Entre los productos mencionados figuran camiones, generadores, lanzadores y otros elementos del sistema. Los interceptores no se fabricarían allí.
El ministro presidente de Baja Sajonia, Olaf Lies, participó en las negociaciones y, según los informes, anunciará la nueva actividad de la planta junto con el compromiso de que no se perderán puestos de trabajo.
La estructura de la operación también permitiría sortear la oposición de la Autoridad de Inversiones de Qatar, tercer mayor accionista de Volkswagen, con el 10 % de las acciones y el 17 % de los derechos de voto. El fondo catarí había rechazado que una planta vinculada a Volkswagen se destinara a la producción de componentes de defensa.
La solución planteada consiste en que Baja Sajonia compre la fábrica junto con Aurelius Capital, un fondo con sede en Múnich, y Rafael, empresa estatal israelí. También existe la posibilidad de que en la planta se fabriquen componentes de otros sistemas de armas.
Según WirtschaftWoche, el gobierno federal alemán no participará finalmente en la operación, aunque esa posibilidad fue evaluada al comienzo. Se había mencionado una aportación de €200 000 000 por parte de Baja Sajonia, pero todavía no está claro cuál será el monto total que pagarán los socios.
La planta de Osnabrück emplea actualmente a unas 2.300 personas y es la fábrica más pequeña de Volkswagen en Alemania. Su continuidad no figuraba en el plan empresarial aprobado por la compañía durante el fin de semana.
La principal cuestión pendiente es la protección laboral de los empleados. Volkswagen busca un memorando de entendimiento con el fondo de Múnich que garantice sus derechos. El sindicato de la planta aún no ha respaldado de forma explícita el paso a la producción de defensa, aunque previamente había apoyado la búsqueda de una solución viable.
Rafael no respondió a las consultas sobre el acuerdo.










