Un israelí de unos 20 años resultó gravemente herido el lunes por la mañana en un ataque con cuchillo en el puesto agrícola Maoz Yehuda, cerca de la aldea de Usarin, en el norte de Judea y Samaria.
Según Ynet, la víctima sufrió heridas en el pecho, la espalda y los hombros. El servicio de emergencia Rescuers Without Borders indicó que el atacante llegó al lugar en un vehículo y que el israelí se acercó a hablar con él antes de ser apuñalado repetidamente.
La víctima declaró desde el Rabin Medical Center de Petah Tikva que el atacante le preguntó dónde estaba su arma antes de apuñalarlo. A última hora de la mañana, su estado era de moderado a grave.
El atacante huyó en una furgoneta. Durante la fuga, su teléfono móvil cayó al suelo y fue recogido por los investigadores.
Tras una búsqueda, soldados localizaron al sospechoso cerca de la aldea de Idhna. Según las FDI, intentó apuñalar a los militares y fue abatido por un comandante de compañía del 411.º Batallón de Artillería.
Medios palestinos identificaron al atacante como Mohammed Mohsen, de 34 años.
El primer ministro Benjamín Netanyahu elogió a los soldados que participaron en la búsqueda y afirmó que ningún terrorista tiene refugio seguro. Añadió que Israel continuará persiguiendo a quienes realizan atentados, a quienes los envían y a la infraestructura utilizada para cometerlos.
Yossi Dagan, presidente del Consejo Regional de Samaria, calificó el ataque como muy grave y pidió una operación militar amplia para confiscar armas y destruir infraestructura terrorista.
El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que la política israelí en Judea y Samaria consiste en combatir el terrorismo palestino, fortalecer los asentamientos judíos y mantener la seguridad.
Katz sostuvo además que el terrorismo en Judea y Samaria se encuentra en su nivel más bajo en décadas y que Israel tomará las medidas necesarias para impedir un nuevo aumento.
Más tarde, advirtió que, si la Autoridad Palestina lanzara, o Israel confirmara que prepara, un ataque comparable al del 7 de octubre contra fuerzas de las FDI y asentamientos judíos, el gobierno ordenaría una “guerra a gran escala” contra la Autoridad Palestina.
Katz señaló que una campaña de ese tipo podría incluir ataques contra altos funcionarios, evacuaciones de ciudades y localidades desde las que se desarrollen actividades terroristas y una presencia continuada de las FDI en las zonas despejadas.










