Estados Unidos desplegó cazas F-15E Strike Eagle y F-16 Fighting Falcon, aviones de ataque A-10 Thunderbolt II y transportes C-130J Super Hercules en Egipto para participar en el Salón Internacional Aéreo de El Alamein 2026, inaugurado el 8 de septiembre.
La presencia reúne en un mismo contingente capacidades de ataque de largo alcance, combate multirrol, apoyo aéreo cercano y transporte táctico. Más de 80 países y 50 aeronaves participan en el encuentro, mientras más de 25 empresas estadounidenses integran el pabellón de Estados Unidos.
El F-15E constituye el componente de ataque pesado del despliegue. Puede superar Mach 2,5 y alcanzar unos 3.840 kilómetros de autonomía de traslado con tanques conformables y tres depósitos externos. Su tripulación de dos personas distribuye las tareas de vuelo y gestión de armamento en misiones aire-aire y aire-tierra.
El A-10 aporta una capacidad especializada de apoyo aéreo cercano y permanencia sobre el área de combate. Su cañón GAU-8/A de 30 mm y siete tubos puede alcanzar una cadencia aproximada de 3.900 disparos por minuto. El F-16 cubre misiones de combate aéreo y ataque y, según su configuración, de supresión de defensas antiaéreas enemigas.
El C-130J completa el conjunto con capacidad para trasladar personal, carga, equipos, repuestos y otros recursos hacia aeródromos con infraestructura más limitada. La combinación de estas aeronaves muestra cómo Estados Unidos puede articular funciones complementarias dentro de un paquete aéreo expedicionario.
La exhibición se desarrolla mientras Egipto mantiene una de las flotas de combate más diversificadas de la región. Los F-16 estadounidenses operan junto con Rafale y Mirage 2000 franceses y MiG-29M/M2 rusos, mientras los E-2C Hawkeye cubren parte de las tareas de alerta temprana aerotransportada. El Cairo contrató 24 Rafale en 2015 y otros 30 en 2021, para un total de 54 unidades.
La diversificación permite a Egipto mantener distintas fuentes de suministro, aunque también exige estructuras paralelas de mantenimiento, entrenamiento y logística. Esa política se extiende a China: el 22 de agosto de 2026, las fuerzas aéreas egipcia y china iniciaron una nueva edición del ejercicio Eagles of Civilization, después de unas primeras maniobras en 2025 en las que Pekín desplegó cazas J-10C, aviones de alerta temprana KJ-500 y cisternas YY-20.
El despliegue estadounidense en El Alamein refuerza así una relación militar de larga data con Egipto, país estratégico por su posición junto al canal de Suez, su espacio aéreo y su papel en el mar Rojo. Al mismo tiempo, se produce mientras El Cairo amplía sus vínculos con otros proveedores y socios militares para reducir su dependencia de una sola fuente de armamento.










