El Ravn X de Aevum reapareció en el aeropuerto de Long Beach después de varios años sin actividad pública y realizó sus primeras pruebas autónomas de rodaje. La aeronave, concebida para lanzar pequeñas cargas al espacio, todavía no ha efectuado su primer vuelo.
El vehículo mide unos 24,4 metros de largo y tiene una envergadura de aproximadamente 18,3 metros. Está diseñado como una aeronave autónoma de gran tamaño equipada con dos motores turbofán con postcombustión, con los que debería alcanzar velocidades subsónicas elevadas y operar hasta unos 60.000 pies de altitud.
El concepto de misión prevé que el Ravn X acelere durante el ascenso y libere posteriormente una segunda etapa propulsada por cohete, encargada de colocar una carga útil de hasta 100 kg en órbita. Aevum planteó el sistema como una alternativa de respuesta rápida frente a lanzadores espaciales convencionales que requieren mayor preparación.
La empresa distingue este concepto de otros sistemas de lanzamiento aéreo porque el Ravn X no actúa únicamente como plataforma portadora: está diseñado para acelerar el conjunto durante una parte del ascenso antes de separar la etapa cohete.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos contrató a Aevum en 2019 para utilizar el sistema en la misión ASLON-45, destinada a poner en órbita varios CubeSats. La primera misión estaba prevista originalmente para 2021, pero el Ravn X aún no ha volado.
La aeronave observada en Long Beach lleva la matrícula N567RX. El material disponible no permite determinar con certeza si se trata del mismo fuselaje mostrado por Aevum en 2020 ni si corresponde a una configuración representativa de vuelo. El tren de aterrizaje visible parece fijo y adecuado únicamente para operaciones en tierra.
Aevum no había anunciado públicamente las pruebas ni explicado la reaparición del Ravn X al momento de la publicación del material. Las pruebas de rodaje muestran, sin embargo, que el programa continuó avanzando después de varios años de escasa actividad pública.










