Gadi Eisenkot, Naftali Bennett, Avigdor Liberman y Yair Golan pidieron una investigación inmediata tras las acusaciones publicadas por Haaretz sobre una supuesta advertencia previa al ataque del 7 de octubre.
Según la información difundida, el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed, habría contactado al primer ministro Benjamin Netanyahu una semana y media antes de la masacre y le habría advertido sobre una posible operación militar de gran escala de Hamás liderada por Yahya Sinwar.
Los cuatro opositores afirmaron que el reporte refuerza la necesidad de crear una comisión estatal de investigación y cuestionaron qué sabía Netanyahu, cuándo tuvo esa información y por qué no se habría comunicado con el sistema de seguridad ni tomado medidas para proteger a la población.
Además, señalaron que Netanyahu y sus aliados en el gobierno no están capacitados para continuar en sus cargos y aseguraron que actuarán para evitar nuevas situaciones que consideren perjudiciales para Israel.
La Oficina del primer ministro rechazó las acusaciones y calificó el informe como falsas. Afirmó que Netanyahu no habló con el presidente emiratí durante el periodo mencionado y que no recibió ninguna advertencia de su parte.










