El Centro Peres para la Paz publicó fragmentos de las actas de una reunión secreta celebrada en Amán en noviembre de 1993 entre el entonces ministro de Exteriores Shimon Peres y el rey Hussein de Jordania.
El encuentro formó parte de los contactos discretos que precedieron al tratado de paz firmado entre Israel y Jordania en octubre de 1994.
La casa real jordana transmitió el 26 de octubre de 1993 el interés de Hussein en reunirse con Peres. El encuentro se celebró una semana después, el 2 de noviembre, bajo estrictas medidas de confidencialidad.
Peres modificó su apariencia y cruzó a pie el puente Allenby acompañado por su jefe de gabinete y el subjefe del Mossad. Del lado jordano los esperaba un vehículo conducido por el responsable de la oficina personal del rey.
A pesar del carácter secreto de la reunión, Hussein quiso conservar un recuerdo del encuentro. Entregó a Peres una fotografía suya con una dedicatoria y aceptó posar con él para una imagen tomada con una cámara Polaroid.
Durante la conversación abordaron el futuro de las relaciones entre Israel y Jordania y posibles ámbitos de cooperación. Peres propuso desarrollar una red regional integrada de infraestructura que incluyera puertos, aviación, conexiones marítimas y carreteras.
También sugirió preparar un documento informal que resumiera las conversaciones para presentarlo al primer ministro Yitzhak Rabin. Peres afirmó que ambos trabajaban coordinadamente y compartían la intención de aprovechar la oportunidad política para avanzar hacia la paz.
En un momento de la reunión, Hussein afirmó que Israel y Jordania podían decidir su propio destino sin depender de la aprobación de actores externos.
Peres sostuvo que existía un amplio respaldo público a un acuerdo de paz y que las nuevas generaciones estaban cansadas de las guerras, las privaciones y la falta de libertad.
Hacia el final del encuentro, el ministro israelí insistió en que su generación debía tomar decisiones difíciles antes de perder la oportunidad y garantizar mejores condiciones para sus hijos.
Hussein habló entonces de su propia historia familiar y recordó el asesinato de su abuelo en 1951. También expresó su intención de dejar una situación mejor a su hermano Hassan y al resto de la administración jordana.
El rey señaló que reducir las diferencias entre ambas partes permitiría disminuir los temores y aumentar las expectativas de cooperación. Al terminar, Peres y Hussein rubricaron con sus iniciales un documento con los principales entendimientos alcanzados.
Menos de un año después, en octubre de 1994, Israel y Jordania firmaron formalmente su tratado de paz en la Aravá.










