Matan Peleg, expresidente de Im Tirtzu y asesor estratégico, publicó un libro de bolsillo titulado “Robbing The World”, centrado en el colonialismo europeo y en denuncias sobre crímenes cometidos en África.
Peleg plantea que el libro puede servir a los israelíes como material para responder a críticas procedentes de Europa y para exponer lo que considera una doble moral en la forma en que países europeos juzgan a Israel.
Entre los ejemplos incluidos menciona el financiamiento europeo a organizaciones de izquierda que se opusieron a legislación israelí destinada a frenar la migración ilegal desde África.
Peleg contrasta esa política con acuerdos mediante los cuales países europeos, entre ellos Italia, pagaron grandes sumas a la Libia de Muammar Gaddafi y a Marruecos para colaborar en el retorno de migrantes africanos.
El libro también aborda la presencia en museos europeos de miles de piezas arqueológicas extraídas de países africanos durante el período colonial, entre ellas antigüedades egipcias exhibidas actualmente en importantes museos británicos.
Peleg sostiene que exponer esos antecedentes podría reforzar la posición diplomática de Israel y abrir oportunidades para estrechar relaciones con países africanos.
El autor también propone que los israelíes conozcan mejor la historia del colonialismo europeo para responder a quienes describen a Israel como un proyecto colonial.
Según su planteamiento, el colonialismo europeo implicó ocupación territorial, saqueo de bienes y recursos naturales y esclavización de poblaciones africanas, mientras presenta la actuación israelí en la región como vinculada al desarrollo y la asistencia.
Otra parte del libro está dedicada a la relación histórica entre el pueblo judío y la Tierra de Israel. Peleg sostiene que ese vínculo no es comparable con el que tuvieron potencias como Francia, España y Reino Unido con territorios colonizados en África y América del Sur.
El autor decidió condensar el contenido en un volumen breve después de considerar que muchos lectores no dedicarían tiempo a una obra extensa. Estima que puede leerse en aproximadamente dos horas.
Peleg también afirma que la diplomacia pública no debe quedar exclusivamente en manos del Ministerio de Exteriores u otros organismos oficiales, porque las redes sociales permiten que ciudadanos particulares difundan argumentos y materiales a audiencias internacionales.
Prevé imprimir una edición destinada específicamente a embajadas y consulados israelíes después de comprobar que algunos diplomáticos desconocían parte de los datos y ejemplos históricos incluidos en el libro.
Como ejemplo de la utilidad que atribuye a ese enfoque, mencionó el embargo de armas impuesto por Italia a Israel y sostuvo que una respuesta basada en antecedentes históricos europeos podría haber servido para cuestionar públicamente esa decisión.










