La Oficina del primer ministro de Israel negó este martes el reporte de Haaretz según el cual Benjamín Netanyahu habría recibido de Emiratos Árabes Unidos una advertencia sobre un posible ataque de Hamás antes del 7 de octubre de 2023.
La oficina afirmó que los reportes de prensa son falsos y sostuvo que Netanyahu no recibió ninguna advertencia de Emiratos antes del ataque. Añadió que, de haber existido información relevante, esta habría sido transmitida mediante los canales de inteligencia entre ambos países.
El Ministerio de Exteriores emiratí también respondió al reporte, pero evitó confirmar o negar su contenido. Señaló que no comenta especulaciones sobre conversaciones entre ambos gobiernos y recordó que Emiratos Árabes Unidos e Israel mantienen canales abiertos y directos de comunicación desde el establecimiento de sus relaciones.
Según la declaración emiratí, cuando ha sido necesario, la información de inteligencia relevante se ha intercambiado entre las entidades correspondientes. Funcionarios de Emiratos indicaron además que no consideran que les corresponda desmentir cada reporte publicado en Israel y que no pretenden intervenir en las elecciones israelíes ni actuar como oficina de relaciones públicas del gobierno.
La controversia también fue discutida en una conversación entre Yinon Magal y Ben Caspit en 103FM. Magal presentó la negativa de Netanyahu y señaló que, si la conversación con el presidente emiratí Mohammed bin Zayed hubiera ocurrido, debería existir documentación y otros funcionarios tendrían conocimiento de ella.
Caspit, en cambio, sostuvo que considera creíble el reporte. Afirmó que el exprimer ministro Naftali Bennett, cercano a bin Zayed, habría confirmado esa versión y consideró significativa la decisión de Abu Dabi de no desmentirla.
Caspit también relacionó el reporte con informaciones anteriores sobre advertencias procedentes de Egipto antes del ataque. Según su interpretación, la acumulación de esos reportes reforzaría la posibilidad de que actores externos hubieran advertido sobre movimientos inusuales de Hamás.
El periodista añadió que Haaretz difícilmente habría publicado una afirmación de ese alcance sin contrastar sus fuentes y planteó que también debería conocerse la versión del exdirector de la CIA William Burns, a quien el reporte vincula con advertencias de bin Zayed.
Magal rechazó ese argumento y sostuvo que una conversación de ese tipo habría dejado registros. Según él, sería difícil que Netanyahu emitiera una negación tan categórica si existieran documentos que pudieran demostrar lo contrario.
La discusión terminó sin acuerdo. Magal insistió en la necesidad de presentar pruebas de que la conversación ocurrió, mientras Caspit sostuvo que el conjunto de reportes y fuentes disponibles reforzaba, a su juicio, la credibilidad de la versión publicada.










