El partido Demócratas está orientando parte de su campaña hacia los ciudadanos árabes de Israel con un objetivo concreto: aumentar la participación en las elecciones del 27 de octubre y reducir las posibilidades de que Benjamin Netanyahu continúe como primer ministro.
Yair Golan, líder de la formación, y el diputado Gilad Kariv difundieron mensajes traducidos al árabe en los que presentan la asistencia a las urnas como un factor decisivo para cambiar el gobierno.
Golan planteó la elección en términos directos. Sostuvo que una alta participación del electorado árabe puede impedir la continuidad de Netanyahu y advirtió que abstenerse equivale, en la práctica, a favorecerlo.
Kariv dirigió un mensaje similar, especialmente a quienes votarán por primera vez. Vinculó la abstención con un fortalecimiento político de Itamar Ben Gvir y pidió a los nuevos electores que no permitan ese resultado.
La campaña de los Demócratas no se limita al reemplazo de Netanyahu. Kariv presentó también una agenda basada en una distribución igualitaria de las obligaciones públicas y en una mayor igualdad entre distintos sectores de la sociedad israelí.
Entre los ámbitos que mencionó figuran la relación entre judíos y árabes, el trato entre las distintas corrientes del judaísmo y la igualdad dentro del sistema educativo.
Kariv añadió que, desde su perspectiva, un resultado positivo tras las elecciones sería que los Demócratas pasaran a formar parte del próximo gobierno.










