Un equipo de la NASA localizó por accidente los restos de Camp Century, una base militar estadounidense de la Guerra Fría que permanece bajo el hielo del noroeste de Groenlandia desde hace más de seis décadas. El hallazgo se produjo durante un vuelo de prueba con un radar aerotransportado creado para estudiar las capas de hielo y ayudar a prever el aumento del nivel del mar.
Los ingenieros viajaban en un Gulfstream III de la NASA y probaron un sistema de radar capaz de atravesar el hielo con ondas de radio hasta alcanzar el lecho rocoso. El equipo obtuvo así imágenes tridimensionales del subsuelo y detectó una gran estructura a unos 30 metros de profundidad.
La comparación con antiguos planos de ingeniería permitió identificar la estructura como Camp Century, conocida como la “ciudad bajo el hielo”. El Ejército de Estados Unidos construyó la base en 1959. Aunque se presentó como una instalación dedicada al estudio científico del clima y los glaciares, el proyecto secreto contemplaba emplazar unas 600 ojivas nucleares en instalaciones bajo el hielo, cerca del territorio soviético.
Camp Century funcionó como una pequeña ciudad autosuficiente. Contaba con hospital, iglesia, teatro, alojamientos y tiendas, conectados por una red de 21 túneles excavados en el hielo. Un pequeño reactor nuclear portátil suministraba electricidad y calor. El movimiento del hielo y la presión sobre las estructuras amenazaron la estabilidad de los túneles, y el Ejército estadounidense abandonó por completo el lugar en 1964. El proyecto permaneció clasificado hasta 1997.
El redescubrimiento también ha devuelto la atención al problema ambiental asociado al lugar. Al abandonar la base, Estados Unidos dejó residuos químicos y biológicos, restos de materiales radiactivos y decenas de miles de litros de diésel. La decisión partió de la idea de que la acumulación de nieve y hielo mantendría esos contaminantes enterrados de forma permanente.
Durante décadas, nuevas capas de hielo cubrieron la instalación a mayor profundidad. Sin embargo, modelos climáticos recientes advierten que el calentamiento global podría invertir esa tendencia y exponer los materiales peligrosos al entorno.
Camp Century formó parte de un programa militar más amplio del Pentágono llamado Iceworm. El plan buscaba crear una red de miles de kilómetros de túneles bajo la capa de hielo de Groenlandia para trasladar misiles nucleares por ferrocarril sin que quedaran expuestos a los satélites soviéticos. El proyecto fue cancelado cuando se comprobó que el movimiento constante de los glaciares impedía mantener una estructura estable.
La instalación también tuvo utilidad científica. Los investigadores perforaron allí los primeros núcleos profundos de hielo de la historia y obtuvieron datos sobre la evolución del clima terrestre durante unos 100.000 años. El nuevo registro obtenido con tecnología de la NASA ha vuelto a dirigir la atención hacia los restos de la base y los residuos que permanecen bajo el hielo.










