El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló el domingo un ataque previsto contra los hutíes de Yemen pocas horas antes de su inicio, después de que surgieran objeciones dentro del Pentágono por los posibles efectos de abrir otro frente militar en la región, según NBC News.
El ataque estaba previsto para las 5 de la tarde y fue suspendido alrededor de las 2, de acuerdo con funcionarios estadounidenses citados de forma anónima. Uno de ellos señaló que la posibilidad de futuras operaciones contra el grupo respaldado por Irán sigue abierta.
El New York Times había señalado antes que la administración Trump preparaba ataques aéreos contra los hutíes tras nuevas peticiones del príncipe heredero saudí. El grupo amenazaba con avanzar hacia Marib, donde se concentra parte importante de la infraestructura petrolera de Yemen.
Dentro del Pentágono hubo objeciones a abrir otro frente
Según NBC News, algunos mandos militares advirtieron a funcionarios del Pentágono y de la administración Trump que abrir otro frente en la región sería una mala decisión. Entre sus argumentos figuraban la reducción de las existencias estadounidenses de armamento defensivo y de largo alcance y el hecho de que los hutíes no estaban atacando barcos de Estados Unidos.
Otro funcionario citado por NBC News indicó que un ataque contra los hutíes podía aumentar el riesgo para las tropas estadounidenses desplegadas en la región. Operaciones anteriores de Estados Unidos contra activos iraníes fueron seguidas por ataques iraníes con misiles y drones contra instalaciones petroleras del Golfo y contra personal militar estadounidense.
Otros mandos militares defendieron la opción de atacar. Sostuvieron que no hacerlo supondría abandonar a un aliado importante y que Washington debía respaldar las afirmaciones saudíes de superioridad aérea, en especial después de que los hutíes afirmaran haber derribado el domingo un F-15 saudí.
Rashad al-Alimi, jefe del órgano rector de Yemen, habló con Trump para solicitar apoyo estadounidense contra los combatientes proiraníes, según una fuente de su oficina citada por AFP.
La fuente indicó que Trump no prometió apoyo militar y que la llamada del domingo tuvo como propósito mostrar solidaridad con el gobierno yemení.










