El presidente turco Recep Tayyip Erdogan centró su discurso ante la Asamblea general de la ONU en sus acusaciones contra Israel por la guerra en Gaza y por otras políticas relacionadas con los palestinos. Lo acusó de “actos de terrorismo de Estado” y de una “mentalidad genocida que nunca se cansa de matar”.
Erdogan afirmó que en Gaza murieron 74.000 personas durante los últimos tres años, en su mayoría mujeres y niños. También describió el enclave como “el campo de concentración más inhumano y vergonzoso de nuestro tiempo”. Parte de la Asamblea respondió con varios segundos de aplausos cuando sostuvo que nadie con “conciencia moral” podía ignorar la situación.
Al inicio de su intervención, pidió a los países que todavía no han reconocido un Estado palestino que lo hagan. También criticó la negativa a conceder una visa al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.
El mandatario turco acusó además a Israel de no avanzar hacia la segunda etapa del acuerdo de alto el fuego impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump. Se refirió también a Judea y Samaria, donde denunció una grave “violencia y terror” por parte de colonos, y afirmó que musulmanes y cristianos sufren restricciones de acceso a lugares sagrados de Jerusalén.
Erdogan pidió a los dirigentes mundiales que aumenten la presión sobre Israel para que la reconstrucción de Gaza pueda comenzar “lo antes posible”. Su petición se produjo en un contexto en el que, de acuerdo con sus palabras, los esfuerzos de la Junta de Paz de Trump para impulsar el plan de Washington para la Franja permanecen estancados.
La delegación israelí ante la ONU abandonó la sala durante el discurso de Erdogan.
Las relaciones entre Israel y Turquía, que en el pasado mantuvieron una estrecha cooperación en materia de seguridad, se deterioraron tras la llegada de Erdogan al poder y empeoraron desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás en Gaza. Erdogan ha comparado al primer ministro Benjamin Netanyahu con Hitler. Netanyahu, por su parte, ha llamado a Erdogan “dictador antisemita”, lo ha acusado de “cometer genocidio contra los kurdos” y lo ha criticado por apoyar a Hamás.










