Dirigentes de la oposición israelí tienen previsto reunirse el sábado por la noche en la casa de Yair Lapid. Entre los participantes figuran Lapid, Benny Gantz, Gadi Eisenkot, Yair Golan y otros dirigentes. Fuentes de la oposición creen que el encuentro no producirá acuerdos sustanciales y que las partes limitarán el resultado a declaraciones generales sobre cooperación y reemplazo del Gobierno.
La principal diferencia gira en torno al liderazgo del bloque. Fuentes vinculadas a las conversaciones afirman que Gadi Eisenkot, presidente del partido Yashar, quiere ser reconocido como jefe del bloque y como su candidato a primer ministro. Esas mismas fuentes consideran que Lapid y Gantz no aceptarán cederle esa posición en esta reunión.
Lapid se presenta como líder de la oposición y como dirigente del bloque en las últimas elecciones, mientras que Gantz mantiene una base política propia. Una fuente de la oposición resumió la expectativa con la frase “no habrá nada nuevo” y anticipó que cada participante llegará con su posición ya conocida, sin un acuerdo operativo al final del encuentro.
Otro asunto previsto es la coordinación técnica entre los partidos. Las conversaciones podrían abordar la posibilidad de evitar ataques mutuos durante la campaña y establecer un mecanismo para reducir choques entre las formaciones del bloque. Fuentes de la oposición estiman que tampoco existe una alta probabilidad de alcanzar un compromiso vinculante sobre ese punto.
El entorno de Lapid intenta presentar la propia celebración de la reunión como una señal importante para el público. En cambio, personas próximas a otros aspirantes sostienen que, mientras no exista una decisión sobre quién encabezará el bloque, el encuentro permanecerá en el terreno de las declaraciones y no alterará el mapa político.










