Documentos localizados en archivos de Múnich han reabierto las dudas sobre el momento de la muerte de Geli Raubal, sobrina de Adolf Hitler, ocurrida en 1931. Dos avisos de defunción y una anotación en un registro oficial sitúan el hallazgo del cuerpo el 18 de septiembre, un día antes de la fecha que figura en la versión conocida hasta ahora.
El relato oficial sostiene que el sirviente personal de Hitler, Georg Winter, encontró a Raubal, de 23 años, el 19 de septiembre dentro de una habitación cerrada con llave en el apartamento de Hitler en Múnich. La joven había muerto por un disparo en el pecho con una pistola que pertenecía a Hitler, y la muerte fue clasificada como suicidio.
Ese 19 de septiembre, Hitler se encontraba en Núremberg, circunstancia que respaldaba su coartada. La nueva documentación, descubierta por el historiador Harald Sandner, coloca en cambio el hallazgo del cuerpo el día anterior, cuando Hitler aún estaba en Múnich.
Sandner considera que la discrepancia puede apuntar a una manipulación de registros por parte de policías simpatizantes del nazismo para proteger a Hitler, aunque reconoce que no existe una prueba concluyente.
La relación entre Hitler y Raubal, hija de su media hermana Angela Raubal, fue objeto de especulaciones en su época. Algunos contemporáneos creían que Hitler había abusado de ella o que mantenía una relación sexual con su sobrina. También se describió una relación de fuerte control sobre la vida de Raubal desde que ella se trasladó a Múnich en 1927. Poco antes de su muerte, ambos habrían discutido después de que Hitler se negara a permitir que ella se mudara a Viena.










