El FBI investiga una intrusión en FBIJobs.gov después de que un archivo de muestra expusiera cerca de 5.000 registros con información personal de agentes y empleados del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Los datos incluyen nombres completos, domicilios, teléfonos, fechas de nacimiento e información sobre sus cónyuges.
La agencia confirmó que mantiene una investigación activa para determinar el alcance de la filtración. También analiza si los atacantes entraron directamente en sus sistemas o a través de proveedores externos que operan el portal. El texto original atribuye la intrusión al aprovechamiento de una vulnerabilidad en el software PeopleSoft de Oracle.
El grupo ShinyHunters publicó después un mensaje en la dark web y fijó un plazo de cinco días para que la víctima responda a sus exigencias. Los atacantes afirmaron que no reclaman un rescate económico y definieron su demanda como una forma de coerción. También rechazaron revelar qué otras bases de datos dicen tener en su poder.
La respuesta pública del FBI provocó una ola de burlas y críticas en redes sociales. Circularon memes que cuestionaron la capacidad de la agencia para proteger sus propios datos, entre ellos imágenes inspiradas en “Los Simpson” y mensajes que pusieron en duda que pueda proteger a los ciudadanos si no logra resguardar la información de sus empleados.
Parte de las críticas se concentró en que el FBI todavía no haya determinado con certeza por dónde se produjo el acceso. Especialistas en seguridad y usuarios también cuestionaron la referencia de la agencia a posibles proveedores externos y señalaron la contradicción entre ese desconocimiento y su papel en las investigaciones nacionales sobre ciberdelitos.
Otros comentarios en redes relacionaron el incidente con el aumento de ataques que emplean inteligencia artificial y advirtieron que las capacidades de organizaciones criminales digitales avanzan más rápido que algunos sistemas de seguridad gubernamentales. El texto original también plantea el temor de que la información filtrada llegue a grupos criminales internacionales o servicios de inteligencia de Rusia, China e Irán.
El plazo anunciado por ShinyHunters mantiene abierta la posibilidad de que aparezcan más datos en la dark web al cabo de cinco días. Hasta entonces, el FBI continúa la investigación sobre el origen de la intrusión y el alcance de la información comprometida.










