Benjamín Netanyahu afirmó ante la Asamblea general de la ONU que Europa occidental enfrenta una elección entre “la hermandad de las democracias” y la Hermandad Musulmana.
El primer ministro acusó a dirigentes europeos de ceder ante lo que llamó multitudes antisemitas y sostuvo que tienen miedo de defender la libertad. Añadió que Israel no espera a que otros “despierten de su sueño moral”.
Netanyahu también centró parte de su intervención en Irán. Afirmó que los dirigentes del país temen a su propia población y mostró un dispositivo Starlink, el sistema de internet satelital de Elon Musk, que presentó como una herramienta para facilitar la libertad de pensamiento y expresión entre los iraníes.
Dijo que dejaría el dispositivo para la delegación iraní con la idea de que sus integrantes pudieran usarlo si algún día desertaban y querían contar su historia en redes sociales.
El primer ministro cuestionó a manifestantes por no haber protestado, según afirmó, durante la represión de las protestas antigubernamentales ocurridas en Irán a comienzos de año. Los llamó “falsos manifestantes de derechos humanos” y también los acusó de ignorar la situación de las minorías cristianas.
Netanyahu sostuvo que la población cristiana crece y prospera en Israel y preguntó por qué no hubo protestas cuando cristianos abandonaron Belén bajo la Autoridad Palestina.
Sobre el futuro de Irán, afirmó que “el poder del pueblo vencerá a la gente en el poder” y sostuvo que el régimen será derrocado por sus mentiras, corrupción y crueldad.










