El último A-10 Thunderbolt II asignado a la Base Aérea de Nellis, en Nevada, salió de la instalación el 22 de septiembre de 2026 con destino a su nueva base. La partida ocurrió un mes después de la última misión de entrenamiento de la 66th Weapons Squadron, realizada el 18 de agosto, que puso fin a las operaciones del modelo dentro de la U.S. Air Force Weapons School.
Cerca de 70 aviadores se formaron en la línea de vuelo para despedir al aparato 82-0658. El A-10 había llegado a Nellis en 1977 y participó allí en la formación de más de 300 oficiales de armamento a lo largo de 100 cursos.
La salida del modelo también implica una redistribución de funciones y personal. La experiencia táctica acumulada con el A-10 pasa ahora a comunidades que operan cazas polivalentes y plataformas más avanzadas. El teniente coronel Ridge Flick, comandante de la 66th Weapons Squadron, explicó que la cultura asociada al A-10 se mantendrá mediante una mayor participación de otras comunidades de caza en la misión de apoyo aéreo cercano.
Los pilotos de F-15 Eagle, F-35 Lightning II y F-16 Fighting Falcon recibirán formación para asumir parte de las tareas que el A-10 desempeñó en búsqueda y rescate de combate. A la vez, personal de la Thunder Aircraft Maintenance Unit, perteneciente a la 757th Aircraft Maintenance Squadron, será reasignado a otras unidades y aeronaves, entre ellas el F-35 y el F-16.

Las plataformas de quinta generación, como el F-35, incorporan además nuevas funciones de apoyo aéreo cercano y de mando en misiones de búsqueda y rescate de combate. La 66th Weapons Squadron mantendrá su misión de formar líderes tácticos y continuará con la preparación de especialistas terrestres, entre ellos oficiales de rescate de combate, personal de pararescate, oficiales de tácticas especiales y controladores de combate.
El A-10 ha ocupado un papel central en la misión de apoyo aéreo cercano de la Fuerza Aérea estadounidense desde su entrada en servicio en la década de 1970. Su diseño combina una célula fuertemente protegida, el cañón GAU-8/A Avenger de 30 mm y capacidad para emplear armamento guiado y no guiado.
La Fuerza Aérea avanza hacia plataformas con mayor supervivencia en espacios aéreos muy disputados, donde los sistemas Anti-Access/Area Denial plantean mayores riesgos para el A-10C. El final de sus operaciones de vuelo en Nellis representa otro paso dentro del proceso de retirada del modelo.
El servicio anunció que conservará dos escuadrones de A-10 hasta 2030, uno de servicio activo en Moody Air Force Base, Georgia, y otro de la Reserva de la Fuerza Aérea en Whiteman Air Force Base, Missouri.
El 20 de julio de 2026, el representante Abe Hamadeh presentó en el Congreso de Estados Unidos el proyecto H.R. 9780, denominado BRRRRT Act. El texto propone mantener una flota viable de A-10 hasta el año fiscal 2033 y detener el desmantelamiento de la infraestructura necesaria para sostenerla. La iniciativa fue remitida al Comité de Servicios Armados.
La propuesta exige conservar al menos 126 A-10 y restablecer mantenimiento de depósito, entrenamiento de pilotos, actividades de sostenimiento y pruebas de vuelo. También condiciona nuevas retiradas a una certificación del secretario de Guerra de que otra aeronave asumió por completo la misión del A-10. Esa certificación requeriría además la aprobación escrita del secretario del Ejército, del comandante del Cuerpo de Marines y del comandante del U.S. Special Operations Command.










