Turkish Airlines cerró su mayor pedido de aviones Boeing de pasillo único: 100 unidades 737-8 en firme y opciones por otros 50 aparatos de la familia 737 MAX. El acuerdo, anunciado por Boeing el 23 de septiembre, también permite sustituir parte del pedido por el 737-10, el modelo más grande de la familia.
La compra forma parte del objetivo de Turkish Airlines de operar más de 800 aviones en 2033, año de su centenario. La compañía pretende que los modelos de nueva generación representen el 90 % de su flota para entonces y el 100 % en 2035. En 2025 había señalado que su estrategia buscaba sostener un crecimiento medio anual cercano al 6 %.
La aerolínea vuela actualmente a 358 destinos en 133 países. Junto con su filial de bajo costo AJet, opera más de 200 aviones Boeing, entre ellos 737 MAX, versiones anteriores del 737, 787 Dreamliner, 777 de pasajeros y 777 Freighter.
El nuevo acuerdo amplía una relación de compras que ya había incluido, en septiembre de 2025, hasta 75 Boeing 787 Dreamliner. Ese pedido contempló 35 unidades 787-9, 15 unidades 787-10 y opciones por otros 25 aviones. En aquella ocasión, Turkish Airlines también expresó su intención de adquirir hasta 150 ejemplares del 737 MAX. El contrato actual convierte los primeros 100 en pedidos firmes.
Los derechos de sustitución por el 737-10 permiten a Turkish Airlines optar por un avión con mayor capacidad. Boeing sitúa su configuración típica de dos clases entre 185 y 210 pasajeros, frente a 160 a 180 en el 737-8. El fabricante publica para el MAX 10 un alcance de hasta 3.100 millas náuticas.
El 737-10 todavía no ha entrado en servicio comercial. Boeing completó en julio las pruebas de vuelo previstas para su certificación y el proceso pasó después a la revisión final de documentación por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos. El director ejecutivo de Boeing, Kelly Ortberg, afirmó el 16 de septiembre que la empresa trabajaba con la FAA en esa fase final.
El programa 737-10 ha sufrido retrasos por requisitos de certificación más exigentes y por problemas técnicos que afectaron a la familia MAX. El 737-7, de menor tamaño, recibió en agosto de 2026 su certificado de tipo modificado de la FAA después de una campaña prolongada que incluyó cambios en el sistema antihielo de los motores.
Boeing espera obtener la certificación del 737-10 en 2026 y realizar la primera entrega en 2027. Mientras la FAA no conceda la aprobación, ese modelo no podrá entrar en servicio de pasajeros, aunque Turkish Airlines ya disponga del derecho contractual para sustituir parte de sus 737-8 por esa variante.
La expansión de Turkish Airlines también ha coincidido con el ascenso del Aeropuerto de Estambul al primer puesto del índice Megahubs 2026 de OAG, por delante de Londres Heathrow. El aeropuerto ofrece conexiones potenciales con 337 destinos y Turkish Airlines concentra alrededor del 80 % de su capacidad.
Los nuevos 737 MAX pueden reforzar las rutas de corto y medio alcance que llevan pasajeros a Estambul antes de sus conexiones con la red de larga distancia de la aerolínea. Esa red se apoya en la posición de Estambul entre Europa, Asia, África y Oriente Medio y en el volumen de tráfico de conexión que alimenta rutas con menor demanda local.
El programa 737 MAX sigue bajo una vigilancia regulatoria reforzada tras los dos accidentes mortales del MAX 8 y el desprendimiento de un tapón de puerta en un 737-9 de Alaska Airlines en enero de 2024. La FAA aumentó después su supervisión directa del sistema de producción de Boeing.
En septiembre de 2025, la FAA empezó a devolver de forma limitada a Boeing la autoridad para emitir certificados de aeronavegabilidad. En julio de 2026, tras ocho meses de revisión de datos sobre calidad de producción, permitió que Boeing volviera a emitir certificados para todos los nuevos 737 MAX y 787 bajo supervisión continua de la agencia.
Los problemas de producción de Boeing también afectaron a las aerolíneas que basaban sus planes de crecimiento en nuevas entregas. El MAX había atravesado además una crisis de confianza tras el incidente de Alaska Airlines y el acuerdo de Boeing para declararse culpable de un cargo federal de fraude relacionado con la certificación original del modelo. Un juez federal rechazó ese acuerdo y posteriormente fue sustituido por otro pacto entre Boeing y el Departamento de Justicia.
Para Turkish Airlines, la eficiencia del MAX forma parte de los argumentos económicos de la expansión. Boeing afirma que el 737 MAX consume un 20 % menos de combustible y genera un 20 % menos de emisiones que los aviones a los que sustituye. La aerolínea sostiene que los nuevos aparatos aportarán eficiencia y flexibilidad a sus operaciones.










