Ofir Engelsman conoce el impacto de recibir noticias sobre un ataque terrorista cuando la víctima es alguien cercano. Hace un año y medio resultó gravemente herido en un ataque con un vehículo en las colinas del sur de Hebrón.
La semana pasada, al conocer que un soldado había sido herido en otro ataque, recordó aquel momento. Poco después supo que la víctima era Neria Leiter, una reservista de las FDI a quien conocía desde la infancia.
El domingo, durante Sucot, Engelsman visitó el puesto de control donde Leiter fue herida para mostrarle apoyo, rezar por su recuperación y pedir cambios en la política de seguridad en Judea y Samaria.
“Me enteré del ataque aproximadamente una hora después de que sucedió y me llevó de vuelta a mi propio incidente”, relató Engelsman. Explicó que las circunstancias fueron similares y que sintió como si estuviera viviendo nuevamente aquel momento.
Engelsman y Leiter se conocieron cuando estudiaban en Shiloh. Recordó que jugaban baloncesto durante los recreos y describió a su antigua compañera como una persona positiva y alegre.
La conexión entre su propia experiencia y la herida de su amiga hizo que la noticia fuera especialmente difícil. Según explicó, además del recuerdo de su ataque, sintió preocupación por alguien cercano y comenzó a pensar en cómo evitar nuevos incidentes.
El sobreviviente pidió un enfoque más ofensivo en materia de seguridad y rechazó la idea de que los ataques de individuos aislados no puedan prevenirse. Afirmó que las fuerzas de seguridad deben actuar antes de que ocurran nuevos ataques.
También dirigió sus reclamos al liderazgo político israelí y pidió medidas contra los terroristas en Judea y Samaria. Además, señaló una diferencia entre la motivación de los soldados en el terreno y las decisiones de niveles superiores.
Mientras continúa su propia recuperación, Engelsman permanece hospitalizado y sigue en rehabilitación. En los últimos seis meses pasó por dos cirugías adicionales para intentar recuperar su capacidad de caminar.
También destacó la importancia de atender las heridas psicológicas de los soldados, además de las físicas. Para él, regresar al lugar donde su amiga fue herida fue una forma de mostrar apoyo y transmitir su mensaje sobre la seguridad.










