Itzik Bontzel, padre del sargento mayor Amit Bontzel, muerto en los combates en la Franja de Gaza y con un lugar reservado en la lista del Likud para la Knéset, publicó este lunes una frase contra la sobreviviente del cautiverio Yojéved Lifshitz. Después de las reacciones políticas que provocaron sus palabras, retiró lo dicho y pidió disculpas.
La controversia siguió a las críticas de Lifshitz contra el primer ministro Benjamin Netanyahu y contra la actuación del gobierno en torno al 7 de octubre y los rehenes. Bontzel respondió con una publicación en la que escribió: “Nunca escribí con este estilo, pero ojalá hubiera una forma de hacer retroceder el tiempo y devolverte a manos de Hamás”.
Lifshitz sostuvo que el ataque contra ella pretendía apartar la discusión de la responsabilidad de Netanyahu por los hechos del 7 de octubre. “Netanyahu envió a su protegido a incitar contra mí, para que no se hable de las alertas que le llegaron ni de las conversaciones de advertencia que recibió personalmente y que pudieron evitar el fracaso”, declaró.
También afirmó: “A Netanyahu no le servirán las mentiras ni las difamaciones. El pueblo de Israel entiende muy bien que él es responsable del fracaso”. Añadió que Netanyahu la abandonó el 7 de octubre y que también abandonó a su esposo, Oded, y a otros 45 rehenes que, afirmó, fueron secuestrados con vida y murieron en cautiverio. Lifshitz añadió que Netanyahu perjudica la seguridad del país.
Lifshitz calificó como “bajo y despreciable” el método que atribuyó a Netanyahu para enfrentar y dividir a las familias de las víctimas. También dijo que no teme ni al primer ministro ni al grupo que, en sus palabras, lo rodea e incita. Al final de su declaración convocó al público a acudir a la “Sucá del fracaso” en la Plaza de los Rehenes y afirmó que no permitirán que el 7 de octubre salga de la agenda hasta exigir cuentas a todos los responsables.
Yair Golan, presidente de Los Demócratas, salió en defensa de Lifshitz y la llamó “heroína”. En su crítica a Netanyahu añadió que había incorporado a su partido a personas que desean que Lifshitz “vuelva al infierno”.
La diputada Naama Lazimi describió a Lifshitz como “un símbolo de fuerza, heroísmo y humanidad” y sostuvo que no tiene que agradecer a nadie. También vinculó las palabras de Bontzel con Netanyahu y afirmó que en su partido hay quienes desean que Lifshitz regrese “al infierno de Hamás”.
La diputada Efrat Rayten calificó el deseo de devolver a Lifshitz al cautiverio de Hamás como una “bajeza de valores y una vergüenza moral”. Añadió que una persona que expresa algo así no es apta, a su juicio, para ejercer un cargo electo.
El diputado Gilad Kariv también defendió a Lifshitz, a quien describió como “heroína” y “ejemplo de patriotismo y recuperación”. Kariv afirmó que los ataques dirigidos contra ella son una mancha para el partido bajo cuyo gobierno, dijo, ella, su familia y sus amigos fueron secuestrados y asesinados.
El diputado Naor Shiri presentó la controversia como parte de un fenómeno más amplio. Dijo que familias en duelo han quedado enfrentadas entre sí y que las familias de los rehenes afrontan la existencia de un foro que, según sostuvo, surgió por una petición “anónima” dentro del gobierno de Israel. “No es casualidad, es una política. Incitación y división como forma de vida. También de eso tratan las elecciones”, afirmó.
Más tarde, Bontzel difundió otra declaración y se disculpó con Lifshitz. Explicó que, como padre en duelo que perdió a su hijo en la guerra destinada a recuperar a los rehenes, le dolieron las declaraciones que, a su juicio, denigraban a los combatientes. “Pero, en medio de la agitación emocional, escribí una frase sobre Yojéved Lifshitz en el contexto de Hamás que no quise expresar y pido disculpas por ella”, escribió.










