Una petición presentada por el Movimiento por la Libertad de Información ante el Comité Electoral Central pide examinar la actividad que rodea la cuenta de Benjamín Netanyahu en X y determinar si parte de esa difusión corresponde a cuentas ficticias pagadas. La solicitud también incluye al Likud y exige que cualquier actividad financiada de ese tipo quede identificada como propaganda electoral.
El planteamiento se apoya en datos de la empresa de monitoreo Scooper citados en la petición. Entre julio y septiembre, la cuenta de Netanyahu sumó cerca de 194.000 seguidores. En el mismo periodo, Naftali Bennett añadió 162, Itamar Ben Gvir 7.373, Bezalel Smotrich 1.829, Avigdor Lieberman 378, Yair Golan 1.885 y Gadi Eisenkot 4.800.
La petición sostiene además que la cuenta del primer ministro registró aumentos diarios de entre 3.000 y 5.000 seguidores. Durante una semana de agosto, el incremento llegó a casi 35.000, mientras que los dirigentes de otros partidos sumaron menos de 1.000 seguidores en ese mismo lapso.
Los peticionarios también cuestionan las características de una parte de las cuentas nuevas. Una revisión de los 1.000 seguidores más recientes de los principales dirigentes políticos, con datos al 20 de septiembre, concluyó que alrededor del 75% de los seguidores nuevos de Netanyahu tenía cuentas creadas durante las 24 horas anteriores al examen.
De esos 1.000 perfiles analizados en la cuenta de Netanyahu, aproximadamente la mitad mostraba una imagen de perfil que parecía no auténtica y la mayoría no había publicado contenido.
Otro punto de la petición se refiere a la difusión inmediata de mensajes de Netanyahu. Las pruebas de Scooper detectaron más de cien republicaciones pocos minutos después de distintos mensajes. Entre el 55% y el 75% procedía de usuarios cuyas cuentas no estaban ubicadas en Israel. El documento destaca que una parte considerable de esos mensajes estaba escrita en hebreo y trataba asuntos internos israelíes.
La petición no afirma que cada seguidor nuevo ni que toda cuenta ubicada fuera de Israel sea un bot. Su argumento jurídico se limita a los casos en los que cuentas ficticias reciban pago para amplificar mensajes de Netanyahu. En ese supuesto, los peticionarios consideran que se trataría de propaganda financiada y, por tanto, de publicidad electoral sometida a las obligaciones de identificación previstas por la ley sobre métodos de propaganda.
El Movimiento por la Libertad de Información sostiene que una actividad pagada y no identificada puede presentar ante los usuarios una apariencia de apoyo público auténtico. Por esa razón, solicita que Netanyahu y el Likud presenten una declaración jurada de un alto cargo del partido sobre el cumplimiento de las obligaciones de identificación y transparencia en publicaciones difundidas por proveedores o terceros que actúen por encargo.
La petición también solicita retirar cualquier publicación de una cuenta ficticia pagada que no aparezca identificada como anuncio electoral del Likud y exige que cualquier uso futuro de cuentas ficticias financiadas incluya una identificación explícita.
El abogado Or Sadan, del Movimiento por la Libertad de Información, afirmó que la petición muestra un volumen excepcional de cuentas ficticias que amplifican los mensajes del primer ministro. También sostuvo que la difusión pagada de esos mensajes puede crear una imagen manipulada de apoyo público y afectar principios democráticos.










