Dirigentes de la oposición israelí destacaron la actuación de los pasajeros que, de acuerdo con los relatos sobre el incidente, intervinieron a bordo del vuelo de flydubai con destino a Tel Aviv. Al mismo tiempo, Yair Golan y Avigdor Liberman acusaron al gobierno y a sus aliados de intentar obtener rédito político de lo ocurrido.
Golan atribuyó a los pasajeros un papel decisivo para evitar un desastre y calificó de vergonzosos los intentos del gobierno de utilizar el episodio con fines políticos. Sus críticas se produjeron después de que aliados del gobierno vincularan el incidente con una advertencia de seguridad que Benjamín Netanyahu había formulado el día anterior.
Yair Lapid había rechazado aquella advertencia al considerar que buscaba generar ventaja política. Después del incidente, afirmó que la evaluación de seguridad que recibió de Netanyahu no incluía nada semejante a lo ocurrido en el vuelo.
Liberman también elogió a los pasajeros por haber tomado el control de la situación bajo una presión extrema y un peligro inmediato. A la vez, acusó a partidarios del gobierno y a operadores políticos de intentar convertir el episodio en capital político mientras las personas a bordo luchaban por sus vidas.
Naftali Bennett centró su mensaje en la actuación de los pasajeros y sostuvo que habían reducido a un atacante armado mientras el avión descendía. Afirmó que con ello salvaron la vida de 180 personas y les expresó que Israel los esperaba de regreso.










