Tailandia retiró la ciudadanía a Ariel Blushtein, nacido en Israel y naturalizado tailandés en 2019. El primer ministro y ministro del Interior, Anutin Charnvirakul, firmó la orden, que apareció ese mismo día en la Gaceta Real. La prensa de Bangkok lo describe como empresario de diamantes y joyería.
El Ministerio del Interior sostuvo que el 14 de junio de 2019, el mismo día en que Blushtein recibió su documento de identidad tailandés, viajó a Hong Kong con pasaporte israelí. Regresó a Tailandia el 23 de junio con ese mismo pasaporte. También alegó que ocultó su ciudadanía uruguaya durante la solicitud de naturalización.
La revocación se apoya en el artículo 19 de la Ley de Nacionalidad de 1965. Esa facultad casi no se había aplicado públicamente contra ciudadanos naturalizados por el uso de un pasaporte extranjero. La decisión no cancela una visa, sino la ciudadanía que Tailandia le había concedido seis años antes.
No se atribuyó a Blushtein un delito penal y no hubo arresto ni expulsión. El expediente se abrió por el viaje de 2019 y por la información que no figuró en el formulario. El caso fue presentado como una medida inusual y como un precedente contra un ciudadano israelí.
La decisión se suma a otras medidas contra israelíes citadas en el texto: el retiro de restos humanos de un cementerio judío cuya licencia había vencido, la expulsión de un israelí que dirigía un negocio después de la cancelación de su visa, el cierre de una escuela internacional que atendía a la comunidad israelí y una creciente desconfianza hacia las casas de Jabad en el país. Manifestaciones recientes incluyeron consignas antisemitas.










