El sheriff del condado de Oakland, Michael Bouchard, afirmó que recibió cerca de 330.000 mensajes hostiles, incluidas amenazas violentas, después de encabezar la respuesta al ataque contra una sinagoga en Michigan este mes.
Bouchard hizo la denuncia durante una sesión informativa organizada por Secure Community Network, un grupo judío de seguridad en Estados Unidos. Según explicó, los mensajes le llegaron por redes sociales y por mensajes directos.
En la reunión, el sheriff reprodujo la grabación de un mensaje de voz en el que un interlocutor lo insulta al llamarlo “amante de los judíos”.
“Espero que te metas una pistola en la boca y te mates”, dice el interlocutor.
Bouchard señaló que en redes sociales circula una avalancha de publicaciones que lo muestran, pese a que no es judío, como si fuera un judío ortodoxo, con una Estrella de David en la frente y acompañado de retórica antisemita.
“Está descontrolado ahí fuera y, al parecer, tocamos una fibra sensible en mucha gente”, dice Bouchard. “Estamos en un entorno que nunca había visto y llevo muchísimo tiempo en este negocio”.
Grupos judíos destacaron la actuación del sheriff durante la respuesta al ataque. En la sesión, Bouchard reafirmó su respaldo a la comunidad judía y sostuvo que la policía debe asumir un papel activo ante este tipo de amenazas.
“Si atacan a nuestra comunidad judía, nos pondremos delante de ellos para protegerlos”, dice Bouchard en la sesión informativa, y añade que lleva a sus comandantes a un centro del Holocausto con fines educativos.
También advirtió sobre el papel que desempeñaron policías nazis en la persecución de judíos durante el Holocausto y dijo que ese antecedente es un “escalofriante recordatorio” de hasta dónde puede conducir el antisemitismo.
“Se llega hasta ahí tolerándolo, aceptándolo”, dice.
Durante la sesión informativa, responsables de seguridad judíos y no judíos advirtieron de nuevo sobre el alto nivel de amenaza que enfrentan los judíos estadounidenses. Entre ellos estuvo Matthew Kozma, subsecretario de Inteligencia y Análisis del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Los funcionarios insistieron en la necesidad de mantener la vigilancia, reforzar las medidas de seguridad y coordinar con las fuerzas del orden para responder a posibles amenazas.