Las autoridades alemanas prohibieron un acto convocado por un colectivo propalestina en el memorial del campo de concentración de Buchenwald, tras una oleada de críticas de líderes políticos y organizaciones judías.
La concentración, organizada por el grupo Kufiyas in Buchenwald, estaba prevista para el 12 de abril, fecha en que se cumple el 81º aniversario de la liberación del campo por tropas estadounidenses. La ciudad de Weimar anunció este lunes la prohibición del evento en los terrenos del memorial y ofreció como ubicación alternativa una plaza del centro urbano.
El colectivo anunció que impugnará judicialmente la medida. Según su convocatoria, el objetivo era “conmemorar a las víctimas del genocidio y el fascismo” y “elevar el deber fundamental de luchar contra todos los genocidios, en particular el genocidio que actualmente se está produciendo en Palestina”.
El comisionado federal contra el antisemitismo, Félix Klein, calificó la iniciativa como “una autopromoción irrespetuosa y un intento pérfido de relativizar el asesinato de más de 11.000 judíos en el campo de concentración de Buchenwald comparándolo con las acciones de Israel en la reciente guerra de Gaza”, en declaraciones al periódico Jüdische Allgemeine.
Una coalición de 17 organizaciones, entre ellas varios grupos comunitarios judíos y académicos, también protestó contra la vigilia en un comunicado conjunto. Acusaron a los convocantes de “instrumentalizar el sitio memorial de Buchenwald como plataforma para la agitación antijudía”.
Kufiyas in Buchenwald cuenta con el respaldo de la Red Internacional Judía Antisionista y del grupo alemán Voz Judía por una Paz Justa en Oriente Medio.
Rachael Shapiro, organizadora de la Red Internacional Judía Antisionista, afirmó que la “insistencia de la fundación del memorial en la singularidad y excepcionalidad del genocidio nazi de los judíos europeos” sirve para “proporcionar activamente cobertura a la participación y financiación alemana del asesinato masivo de palestinos”.
“Como judíos, queer y otros antifascistas, muchos de nosotros hijos y nietos de supervivientes y de aquellos perseguidos y asesinados en el genocidio nazi, rechazamos de todo corazón que el Estado alemán dicte las condiciones de la conmemoración”, declaró Shapiro.
La movilidad surgió como protesta contra una decisión judicial que permitió al memorial de Buchenwald negar el acceso a visitantes que porten un pañuelo palestino (kufiya). El colectivo también denunció que el memorial ha silenciado voces críticas con Israel, como la del filósofo israelí Omri Boehm, nieto de supervivientes del Holocausto y crítico del Gobierno israelí, a quien se le retiró la invitación para dar un discurso conmemorativo tras presiones de la embajada israelí en Berlín.
El grupo mantiene su exigencia de que la fundación del memorial “aborde abiertamente el genocidio en Gaza” y levante las restricciones sobre símbolos y expresiones propalestinas en el lugar. Según sus integrantes, estas demandas honran el “Juramento de Buchenwald”, la promesa pronunciada por los supervivientes del campo el 19 de abril de 1945.
Aquellos supervivientes declararon en seis idiomas: “Solo dejaremos de luchar cuando el último culpable haya sido juzgado por el tribunal de todas las naciones. La destrucción absoluta del nazismo es nuestro lema. La construcción de un nuevo mundo de paz y libertad es nuestro ideal”.