El Servicio Nacional de Salud británico (NHS) afronta nuevos cuestionamientos por las publicaciones atribuidas a cinco de sus trabajadores, entre ellos tres médicos. El diario Daily Mail examinó mensajes dirigidos contra judíos e Israel, así como intervenciones en redes sociales relacionadas con atentados y figuras públicas. Las acusaciones se suman a otras quejas por antisemitismo en el sector sanitario del Reino Unido.
La controversia coincide con los planes del Gobierno británico para modificar las normas de conducta y formación del personal sanitario. En junio, las autoridades propusieron medidas contra el antisemitismo en el NHS, entre ellas la prohibición de insignias políticas en el trabajo. La propuesta comprende también símbolos propalestinos.
Las publicaciones atribuidas a tres médicos
Entre los profesionales mencionados figura Ahmed Sewehli, psiquiatra radicado en Manchester. En al menos dos ocasiones, utilizó las redes sociales para pedir la muerte del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. En un mensaje de 2025 describió el sionismo como una ideología de “terror, asesinato en masa, desplazamiento y depravación”.
Sewehli también comparó las acciones del ejército israelí con las del Estado Islámico. Afirmó que esta organización terrorista aprendía del ejército israelí “nuevos actos de depravación”.
Otro de los casos corresponde a Abdelaal Ragheb Elfarra, médico de atención primaria nacido en Gaza y vinculado al Hospital Universitario St. James de Leeds. En diciembre de 2024 afirmó que “los israelíes son mucho peores que los nazis”. Meses antes, en julio de ese año, había compartido una publicación acerca de la familia de banqueros Rothschild, presentada como la más rica e influyente y como supuesta controladora de todo el dinero mundial.
La afirmación sobre los Rothschild reproduce una teoría conspirativa antisemita de larga trayectoria, utilizada históricamente también por los nazis. El Daily Mail incluyó ambas publicaciones entre los mensajes atribuidos a Elfarra.
El tercer médico es Nadeem Crowe, ciudadano británico-jordano que trabajaba en el servicio de urgencias del Royal Free London NHS Foundation Trust. Una queja de un compañero por su actividad en internet precedió a su suspensión en agosto de 2024. Entre las intervenciones cuestionadas había una petición a la policía para investigar al rabino jefe del Reino Unido, Ephraim Mirvis, a quien Crowe calificó de “riesgo absoluto para árabes y musulmanes”.
Dos empleadas y las acusaciones por su actividad en redes
Zaida Akhtar, terapeuta ocupacional de los Hospitales Universitarios de Birmingham, compartió en diciembre de 2025 un video que presentaba como una operación de “bandera falsa” el ataque contra una celebración de Janucá en Bondi Beach, Sídney. El tiroteo dejó 15 muertos y decenas de heridos entre los asistentes a la reunión de la comunidad judía australiana.
El quinto caso involucra a Fatimah Mohamied, matrona registrada que trabajó en el hospital West Middlesex de Londres. Su actividad en redes sociales, incluida una reacción referida al 7 de octubre de 2023, figura en el conjunto de publicaciones examinadas. Mohamied había recibido en el hospital la designación de “campeona de seguridad cultural”.
Mohamied renunció a su puesto en marzo de 2024. El NHS trasladó a las autoridades acusaciones de antisemitismo relacionadas con ella, pero las remisiones fueron desestimadas. La antigua empleada emprendió acciones judiciales contra su exempleador, que todavía no tienen resolución.
Las quejas por antisemitismo dentro de la sanidad británica
La preocupación por el trato que reciben los pacientes judíos no se limita a estas cinco personas. En un documental difundido el mes anterior, la organización Campaign Against Antisemitism denunció un problema grave de antisemitismo en el NHS durante los últimos años. La entidad sostuvo que la mayoría de los judíos británicos temía no recibir la misma atención que otros pacientes debido a su identidad religiosa.
Por otra parte, Antisemitism Policy Trust contabilizó 99 incidentes antisemitas en el sector sanitario del Reino Unido, de acuerdo con un informe publicado el año pasado. Esa cifra forma parte de las denuncias que precedieron a la nueva discusión sobre las obligaciones del personal de salud.
Las reformas propuestas por el Gobierno contemplan formación obligatoria sobre antisemitismo para los altos responsables del NHS. También prevén actualizar los cursos de igualdad, diversidad y derechos humanos destinados a aproximadamente 1,5 millones de empleados. El contenido incluiría apartados específicos sobre antisemitismo y hostilidad contra los musulmanes.










