La sede berlinesa de Gila and Nancy, el restaurante impulsado por el chef israelí Eyal Shani y su socio Shahar Segal, cerró de manera definitiva después de ocho meses de actividad, según informó Haaretz este martes.
El local había sido concebido como una extensión del establecimiento homónimo de Tel Aviv y formaba parte del grupo gastronómico que ambos empresarios desarrollan a escala internacional. Su apertura en la capital alemana estaba prevista para junio de 2025, pero se concretó recién en septiembre de ese año tras una cadena de aplazamientos y protestas.
El primer retraso estuvo vinculado a una manifestación relacionada con la participación de Segal en la controvertida Gaza Humanitarian Foundation. Más tarde hubo un segundo aplazamiento, esta vez después de otra protesta frente al restaurante. De acuerdo con Shani, las amenazas y la preocupación por la seguridad del personal llevaron a demorar nuevamente la inauguración.
Cuando finalmente abrió sus puertas, el estreno quedó atravesado por una protesta violenta en la que manifestantes arrojaron tomates y lanzaron amenazas contra los comensales.
Los organizadores de esa protesta afirmaron que la acción estaba dirigida contra Segal en particular y no contra los negocios israelíes en general. Segal trabajó durante unas dos semanas como portavoz del Gaza Humanitarian Aid Fund (GHF) y tomó parte en ese proyecto.
La resistencia a los negocios vinculados a Segal no se limitó a Berlín. El verano pasado, manifestantes rompieron ventanas de una sucursal de Miznon en Melbourne.
Shani y Segal dirigen un grupo con más de 40 restaurantes en distintas ciudades del mundo, desde Melbourne hasta Nueva York. Entre sus establecimientos más conocidos figura Shmona, en Manhattan, distinguido con una estrella Michelin.
El grupo gastronómico evitó hacer comentarios sobre el cierre del restaurante en Berlín.