Las dos víctimas del atentado terrorista antisemita perpetrado ayer en Golders Green, barrio londinense de mayoría judía, continúan hospitalizadas y en estado estable, según informaron medios locales.
Los heridos fueron identificados como Shloime Rand, de 34 años, y Moshe Shine, de 76. Rand, que también tiene ciudadanía estadounidense, acababa de salir de una sinagoga cuando fue apuñalado, declaró su hermana al Daily Mail. Según su testimonio, las cuchilladas quedaron a pocos centímetros de alcanzar órganos vitales.
“Es espantoso, pero tampoco me sorprende”, dijo. “Somos blanco del antisemitismo constantemente”.
Shine, de quien se indicó que acudía a rezar todos los días a la sinagoga, fue descrito por amigos como “un hombre encantador que se ocupaba de sus propios asuntos y nunca molestaba a nadie”.
El atacante, un ciudadano somalí de 45 años, también intentó apuñalar a varios agentes durante el ataque y fue arrestado como sospechoso de intento de asesinato. La autoría fue reivindicada por Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya (HAYI), una organización terrorista de reciente formación.