El embajador británico Simon Walters afirmó que Reino Unido ha comenzado un “cambio de etapa radical” en la protección de las comunidades judías y en la respuesta oficial frente al antisemitismo, con un refuerzo de la seguridad, más atribuciones para la policía y nuevas revisiones en instituciones públicas.
Durante una sesión informativa en su residencia de Ramat Gan, Walters sostuvo que la prioridad inmediata es la seguridad de la comunidad judía, a través de financiación específica para la protección comunitaria y de un aumento de la presencia policial en las zonas más sensibles.
“La Policía Metropolitana ha incrementado significativamente el número de agentes en el noroeste de Londres y sus alrededores”, señaló, “incluyendo tanto agentes uniformados como de paisano, y se han introducido poderes adicionales de parada y registro en todas las zonas afectadas. Se han desplegado vehículos de respuesta armada y recursos policiales antiterroristas junto con la policía local”.
El diplomático agregó que el gobierno británico también encargó revisiones independientes sobre el antisemitismo en el sistema educativo y en el Servicio Nacional de Salud, además de mantener las exigencias ya vigentes para que las universidades elaboren y apliquen planes específicos contra este fenómeno.
Según Walters, Londres también amplió la capacidad de actuación policial frente al antisemitismo y a los llamados a la violencia en el marco de protestas.
En ese contexto, recordó que la semana pasada “el Proyecto de Ley de Delincuencia y Vigilancia Policial recibió el Asentimiento Real, lo que significa que entró en vigor, otorgando a la policía muchos más poderes sobre las protestas y las condiciones que las rodean, incluyendo la facultad de hacer frente a grandes protestas repetidas, así como a manifestaciones frente a lugares de culto, para garantizar que la intimidación no sea tolerada en nuestras calles. El gobierno está introduciendo una nueva legislación urgente para permitir que las personas que trabajan para organizaciones estatales, no solo para agencias de inteligencia extranjeras, puedan ser procesadas bajo la Ley de Seguridad Nacional”.
Las declaraciones del embajador se conocen después de varios episodios violentos contra judíos británicos en los últimos meses, entre ellos un apuñalamiento en Londres la semana pasada y una serie de ataques incendiarios.