Hank Idsinga, exinspector de homicidios de Toronto, afirmó en declaraciones a CBC News que el antisemitismo está muy extendido dentro de la policía de la ciudad y vinculó ese clima interno con la respuesta de los mandos a las protestas posteriores al 7 de octubre.
La cadena pública canadiense presenta a Idsinga, con 34 años de servicio, como “el que fuera el policía más conocido de la ciudad más grande de Canadá”, en alusión a su papel en investigaciones de asesinatos de gran repercusión.
Según su testimonio, un oficial de alto rango se refirió a una barbacoa kosher como “Jew-cue” y dijo sobre un agente judío: “La única razón por la que se sale con la suya es porque es un puto judío”.
Idsinga añadió que ese mismo mando comentó más tarde: “No puedo creer que tengamos que complacer a este jodido judío”, antes de una reunión con un abogado judío.
El exdetective relató que su abuelo fue víctima del Holocausto, pero que él ocultó su identidad judía para que otros agentes hablaran con franqueza delante de él.
En la entrevista, también denunció racismo contra los negros y una “disfunción generalizada en las altas esferas”, y sostuvo que existen muchos más casos de racismo y antisemitismo, también en relación con las protestas contra Israel.
“Si nos fijamos en esos altos mandos que siguen al mando mientras se desarrollan nuestras protestas posteriores al 7 de octubre, y todo el mundo se pregunta: “¿Por qué la policía no hace nada aquí? ¿Por qué no vemos una respuesta cuando es precisamente esta comunidad la que está siendo victimizada?”, y eso bien podría explicar parte de ello», afirmó.
Preguntado sobre si esos mandos antisemitas estaban “a cargo de las decisiones sobre el despliegue en torno a esas protestas”, respondió: “Por supuesto”.
“Si llamas para presentar una denuncia por comportamiento antisemita”, dijo, “debes ser consciente de que la persona a la que le estás presentando esa denuncia bien podría ser antisemita ella misma”.
“Por eso hay que estar constantemente al tanto de esa denuncia”, añadió.