Atif Awawdeh, un palestino de 56 años de la aldea de Deir Samet, cerca de Hebrón, asegura que el Shin Bet y fuerzas de las FDI lo presionaron para que no participara en las elecciones locales de la Autoridad Palestina y, después de la votación, para que no asumiera un puesto en el consejo de su localidad.
Según su relato, el primer episodio ocurrió el 23 de abril, tres días antes de los comicios, cuando soldados israelíes lo detuvieron y lo trasladaron a una instalación militar al sur de Hebrón. Allí, dijo, le ordenaron hablar por teléfono con “el capitán Zidan”, denominación habitual para los coordinadores de campo del Shin Bet. Durante esa conversación, el agente le indicó que no se presentara a las elecciones, aunque, siempre según Awawdeh, no le dio ninguna explicación.
Pese a esa advertencia, Awawdeh siguió adelante con su candidatura y encabezó una lista propia para el consejo de la aldea. Tras las elecciones y las negociaciones con otras listas, fue designado vicejefe del consejo.
Afirma que el lunes, unas dos horas después de publicar en Facebook que había asumido ese cargo, volvió a ser detenido por fuerzas de las FDI y llevado otra vez a una base militar. En esa ocasión, sostiene, se encontró frente a frente con el mismo oficial, quien le dijo que no debía “entrar en el consejo de la aldea” porque su hijo había sido abatido y él era “el padre de un mártir”. Según Awawdeh, el agente remató la amenaza con la frase: “quienes no aprenden por las buenas aprenderán por las malas”.
Después de ese incidente, Awawdeh anunció que renunciaría al puesto.
El dirigente local ya había estado en detención administrativa hace dos años y medio. Permaneció cinco meses arrestado y fue liberado sin cargos. En ese sistema, los detenidos no reciben acusaciones formales ni cargos claros. Awawdeh sostiene que entonces le dijeron verbalmente que su arresto buscaba presionarlo para que entregara a su hijo Ahmad Awawdeh, a quien el Shin Bet perseguía.
Durante ese período de detención, Ahmad Awawdeh, integrante del Batallón de Jenín de la Yihad Islámica, murió abatido por fuerzas de las FDI en Jenín.
Awawdeh sostiene que no mantenía ninguna relación con las actividades de su hijo. Según su versión, cuando alcanzó la mayoría de edad abandonó la casa familiar y él dejó de saber dónde estaba.
En los últimos meses, Awawdeh publicó mensajes críticos con las acciones de Israel contra los palestinos y expresó su aprobación por la muerte de Yasser Abu Shabab, jefe de una milicia creada en Gaza para enfrentar a Hamás con presunto respaldo israelí. No ha manifestado apoyo a actos de terrorismo.
También asegura que desde hace 20 años trabaja en la exportación de materiales de construcción al extranjero y que mantiene vínculos comerciales con empresas israelíes.
Consultadas por el caso, las FDI remitieron las preguntas al Shin Bet y rechazaron hacer comentarios. El Shin Bet también declinó pronunciarse.