El papa León condenó la muerte de manifestantes en Irán y afirmó que debe rechazarse cualquier decisión estatal que quite injustamente la vida, después de las críticas lanzadas la semana pasada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante una rueda de prensa a bordo del vuelo de regreso a Roma, al término de una gira por cuatro países africanos, el pontífice respondió a preguntas sobre informes que atribuyen a Irán la muerte de miles de manifestantes. “Condeno todas las acciones que son injustas. Condeno el quitar la vida a las personas”, dijo.
León añadió: “Cuando un régimen, cuando un país toma decisiones que le quitan injustamente la vida a otras personas, entonces obviamente eso es algo que debe ser condenado”.
El papa, primer estadounidense al frente de la Iglesia católica, también deploró la muerte de “tantos” civiles en la guerra y lamentó el colapso de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. En sus declaraciones del jueves evitó mencionar a Trump de forma directa, pero sostuvo que, como líder de una Iglesia con 1.400 millones de fieles, no respalda la guerra.
Trump había arremetido contra León el 12 de abril en redes sociales, donde lo calificó de “terrible”, después de que el pontífice se consolidara como una voz crítica de la guerra con Irán y de las políticas antiinmigración de línea dura impulsadas por el presidente estadounidense.
Dos días más tarde, el mandatario insistió en sus ataques con una nueva publicación en la que escribió: “¿Alguien quiere por favor decirle al papa León” sobre las muertes de manifestantes iraníes.
Las autoridades iraníes mataron a miles de personas durante las protestas antigubernamentales de enero, la mayor crisis interna en el país desde la Revolución Islámica de 1979. Según grupos de derechos humanos, el gobierno ha mantenido la represión contra sus opositores mientras continúa la guerra y esta misma semana Teherán ejecutó a otra persona.