La llama encendida durante la ceremonia anual del Fuego Sagrado en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén llegó al Líbano ese mismo día, informó la Presidencia libanesa.
Según Beirut, el traslado se hizo por vía aérea desde Israel hasta Chipre. Desde allí, un helicóptero del Ejército libanés llevó la llama hasta el Palacio de Baabda, residencia oficial del presidente Joseph Aoun, situada cerca de la capital.
La llegada de la llama se produjo a pocos días de las conversaciones de paz directas previstas en Washington entre Líbano e Israel, dos Estados enemigos.
La ceremonia del Fuego Sagrado se celebra en Jerusalén en la víspera de la Pascua ortodoxa y representa la resurrección de Jesús. De acuerdo con esta tradición, una llama supuestamente encendida de forma milagrosa en el interior de la tumba de Jesús sirve para prender las velas de los creyentes de las comunidades ortodoxas.