Los líderes de las iglesias católicas de Israel expresaron su “profunda indignación y condena sin reservas” tras la destrucción de una estatua de Jesús por parte de un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel en el Líbano, y advirtieron que el acto revela “una preocupante carencia en la formación moral y humana”.
En un comunicado, los líderes eclesiásticos señalaron que “se ha visto gravemente comprometida incluso la más elemental reverencia por lo sagrado y por la dignidad de los demás”, y calificaron el incidente de “grave afrenta a la fe cristiana”. Indicaron además que el hecho “se suma a otros incidentes denunciados de profanación de símbolos cristianos por parte de soldados de las FDI en el sur del Líbano”.
Los líderes reclamaron “medidas disciplinarias inmediatas y decisivas, un proceso creíble de rendición de cuentas y garantías claras de que tal conducta no será tolerada ni se repetirá”.