Michael Tilson Thomas, director y compositor identificado durante décadas con la Orquesta Sinfónica de San Francisco, murió el miércoles en su casa de esa ciudad, cuatro días antes de cumplirse un año del concierto que él mismo había presentado como su despedida. Tenía 81 años.
El músico había anunciado que su salud se había agravado por la reaparición de un cáncer cerebral. En aquel concierto final, dirigió la Sinfonía n.º 5 de Gustav Mahler al frente de la Sinfónica de San Francisco, una de las agrupaciones centrales de una trayectoria que también lo vinculó con la Orquesta Sinfónica de Boston y la New World Symphony de Miami. Después de esa presentación, escribió en su sitio web: “Todos podemos decir la vieja expresión del mundo del espectáculo: ‘Se acabó’”. Cerró ese mensaje con otra frase: “La vida es preciosa”.
Tilson Thomas, nacido en Los Ángeles en 1944, desarrolló desde temprana edad una carrera marcada por la música clásica. Tras graduarse en la Universidad del Sur de California, dirigió orquestas en distintos países, incluido Israel, y consolidó una imagen de divulgador capaz de acercar ese repertorio a públicos amplios.
Su nombre quedó especialmente asociado a Boston, donde fue designado director asistente en 1968; a San Francisco, donde alcanzó una de sus etapas más reconocidas; y a la New World Symphony, institución que puso en marcha en Miami en 1987 junto al empresario israelí Ted Arison para apoyar a jóvenes músicos.
A lo largo de su carrera ganó 11 premios Grammy por grabaciones realizadas con las orquestas que condujo. También atravesó un episodio que afectó su trayectoria pública cuando fue arrestado en 1978 y acusado de introducir drogas en el país desde Londres. Años después, recordó ese impacto en una entrevista con la revista del New York Times: “La gente descubrió que yo no era el modelo del buen chico judío”. Y añadió: “El episodio me empujó de niño prodigio a forajido. Dolió, y probablemente no conseguí algunos trabajos que podría haber conseguido, pero el dolor es importante e instructivo para un músico”.
Las reacciones a su muerte incluyeron homenajes que subrayaron su carrera en la dirección orquestal y también el vínculo que mantuvo con su herencia judía y con la historia artística de su familia. El Archivo Milken de Música Judía de UCLA lo recordó así: “El nieto de las estrellas del teatro yiddish Boris y Bessie Thomashvehículos eléctricosky, Michael nació y creció en Los Ángeles e hizo contribuciones incalculables, al mundo de la música y también, a través de interpretaciones, grabaciones y curaduría, a la documentación del legado musical de sus abuelos”. El mismo mensaje concluyó: “Que su memoria sea una bendición”.
Tilson Thomas incorporó esas raíces a buena parte de su obra. Entre sus composiciones figura “From the Diary of Anne Frank”, encargada en 1969 por UNICEF para Audrey Hepburn. En 2018 escribió y dirigió “Grace”, concebida como homenaje por los 80 años de Leonard Bernstein, mentor y colega con quien fue comparado con frecuencia. La obra fue interpretada con la Orquesta Sinfónica de Boston en Tanglewood, en el oeste de Massachusetts.
Su proyecto más conocido en ese terreno fue “The Thomashefskys: Music and Memories of a Life in the Yiddish Theater”, centrado en la trayectoria de sus abuelos Boris y Bessie, pioneros del teatro yiddish en el Lower East Side de Nueva York a comienzos del siglo XX. Sobre ellos, Tilson Thomas escribió: “Mis abuelos se convirtieron en megaestrellas en su nuevo país. El teatro yiddish era central en sus vidas”.
Joshua Jacobson, fundador y director artístico de Zamir Chorale of Boston y estudioso de la música judía, sostuvo que esa obra reflejaba con claridad el orgullo del director por su identidad. “No ocultaba el hecho de que es judío. De hecho, hacía programas sobre ello”, dijo.
A Tilson Thomas lo precedió en la muerte su esposo, Joshua Robison, a quien había conocido en un programa orquestal de escuela secundaria. La pareja inició su relación en 1976 y se casó en 2014. Robison murió en febrero tras una caída. Según un comunicado de la familia, al músico le sobreviven además su hermana y sus sobrinos y sobrinas.