La recuperación de “Riverbend” devuelve visibilidad a Sam Firstenberg y reabre el interés por una filmografía de acción que quedó dispersa durante décadas.
El regreso de “Riverbend” impulsa una nueva mirada sobre Firstenberg
Con el reestreno de “Riverbend” el 29 de abril en una única función en cines Alamo Drafthouse de cinco ciudades, la trayectoria de Sam Firstenberg vuelve al centro de la conversación. La película, filmada en 1989, muestra a un grupo de veteranos negros de Vietnam que llega a un pueblo del sur de Estados Unidos y lo libera del control de un sheriff racista, después de un estreno reducido y una desaparición casi total del mercado del VHS.
Esa recuperación puede abrir una nueva etapa para un director que firmó cerca de 25 películas entre 1981 y 2002 y que se volvió un nombre reconocible entre seguidores del cine de acción directo, excesivo y sin ironía. Entre esos títulos aparecen “American Samurai”, “Cyborg Cop”, “Delta Force 3: The Killing Game” y “Breakin’ 2: Electric Boogaloo”, obras que sus admiradores asocian con una serie B sincera y frontal.
El renovado interés por su obra también recibió respaldo de figuras de peso. En el Festival de Cine de Jerusalén de 2021, Quentin Tarantino describió a Firstenberg como su favorito entre los directores contratados por Cannon Films y citó “Ninja 3: The Domination” entre sus películas preferidas del estudio. Ese reconocimiento se suma ahora a la restauración de una cinta que había quedado casi fuera del mapa.
“Riverbend” ocupa un lugar singular dentro de ese conjunto. Aunque parte de su catálogo sigue disponible, como ocurre con “Breakin’ 2: Electric Boogaloo” en Tubi, otras películas quedaron dispersas o fuera de circulación. Firstenberg reconoció que varias de las 25 obras que dirigió alcanzaron notoriedad, pero en otros casos las copias se perdieron o las películas desaparecieron del acceso habitual, como ocurrió durante años con “Riverbend”.
Claves del redescubrimiento de “Riverbend” y de su director
- La película volverá a exhibirse el 29 de abril en una función única en cines Alamo Drafthouse de cinco ciudades.
- La historia sigue a veteranos negros de Vietnam que enfrentan a un sheriff racista en un pueblo del sur de Estados Unidos.
- Quentin Tarantino elogió a Firstenberg en 2021 y destacó “Ninja 3: The Domination” entre sus favoritas de Cannon Films.
- Michael J. Dennis localizó una copia en 35 milímetros en Sudáfrica y luego consiguió el negativo original.
- La restauración derivó en funciones especiales, presentaciones con invitados y una futura edición en Blu-ray.
Jerusalén, Hollywood y el origen de una mirada abierta a culturas
Firstenberg nació en marzo de 1950 en Wałbrzych, Polonia, dentro de una familia judía que había regresado al país después de huir del avance nazi hacia la Unión Soviética. A los seis meses llegó con sus padres a Jerusalén y creció en la Colonia Alemana. Más tarde describió ese barrio como un espacio decisivo para su forma de ver el mundo, porque reunía comunidades judías de muy distintos orígenes y lenguas.
Según recordó, su infancia transcurrió entre familias procedentes de Polonia, Hungría, Rumania, Marruecos, Túnez, Irak, Yemen e India. Ese entorno, marcado por comidas, lenguas y costumbres diversas, le dejó una relación natural con la diferencia cultural. Firstenberg explicó que solo con el paso de los años entendió el valor de esa mezcla, aunque desde niño vivió en medio de un caos fértil de idiomas y tradiciones que después influyó en su manera de trabajar.
Su formación cinéfila empezó también en Jerusalén, en el cine Smadar, hoy Lev Smadar, donde pasaba las tardes frente a programas dobles desde los 6 o 7 años. Allí vio wésterns, películas de aventuras, cine de la Segunda Guerra Mundial, relatos de gánsteres, musicales y clásicos como “High Noon” y “Bridge on the River Kwai”, además de títulos de evasión como “The 7th Voyage of Sinbad”.
Cuando tenía 18 o 19 años decidió dedicarse al cine. Después de cumplir el servicio militar en Israel, donde incluso trabajó como proyeccionista para funciones dirigidas a soldados, tomó una decisión precisa: viajar a Hollywood para aprender el oficio. En 1972 se inscribió en la escuela de cine del campus de Los Ángeles de Columbia College y sintió de inmediato que había llegado a un lugar propio, rodeado de personas que compartían el deseo de llevar historias a la pantalla.
De Cannon Films a la restauración que devuelve vida a “Riverbend”
Los lazos de Firstenberg con Israel influyeron en sus primeros pasos en Hollywood. Gracias a ellos se relacionó con Menahem Golan, productor nacido en Israel y figura central de Cannon Films junto a Yoram Globus. Golan lo convocó para colaborar en “Lepke”, la producción de 1975 protagonizada por Tony Curtis, donde asumió tareas menores. A partir de esa experiencia, siguió el consejo del director de fotografía Andrew Davis y observó de cerca el trabajo del director en el set.
Esa etapa lo llevó a una relación profesional con Ameri-Euro Pictures, la compañía de Golan, y durante cinco años trabajó como ayudante de dirección en películas rodadas en Estados Unidos e Israel. Después cursó un posgrado en Loyola Marymount y aprovechó el acceso a equipos para filmar “One More Chance”, drama de 1981 que fue su primer largometraje y también el debut cinematográfico de Kirstie Alley.
Poco después llegó su periodo más intenso. Dirigió “Revenge of the Ninja” en 1983, que obtuvo amplia distribución y éxito comercial, y “Ninja III: The Domination” en 1984, ambas para Cannon Films. Ese mismo año asumió “Breakin’ 2: Electric Boogaloo”, secuela estrenada solo siete meses después de la primera “Breakin’”. Más tarde, en 1985, firmó “American Ninja”, que considera su película más popular, y dos años después realizó su continuación.
Décadas después, “Riverbend” volvió a emerger cuando Michael J. Dennis, archivista de Filadelfia dedicado al cine orientado al público afroamericano, retomó una película que había descubierto en un videoclub a comienzos de los años 90. Durante la pandemia contactó a Firstenberg, halló una copia en 35 milímetros en Sudáfrica y luego consiguió el negativo original. Ese proceso derivó en una campaña de financiación colectiva, en la restauración integral del filme y en nuevas funciones especiales con presencia del director, del archivista y de miembros del elenco.