Figuras del fútbol irlandés y varias personalidades de la cultura reclamaron a la Asociación de Fútbol de Irlanda que boicotee el partido de la UEFA Nations League previsto contra Israel a finales de año, en una nueva muestra de la presión pública en el país para romper vínculos deportivos con el Estado israelí por la guerra en Gaza.
La petición fue enviada en una carta abierta por el colectivo Irish Sport for Palestine, que acusa a Israel de cometer un “genocidio” en Gaza y de incumplir los estatutos de la UEFA y la FIFA sobre la disputa de encuentros en territorio ocupado.
Los activistas sostienen que la FAI debe actuar en consonancia con la posición expresada por su propia base. En noviembre de 2025, el 93 por ciento de los miembros de la federación votó a favor de que la dirigencia presionara a la UEFA para suspender a Israel al amparo de esos estatutos, una decisión que, según la campaña, el organismo irlandés debe “respetar y representar”.
Israel rechaza las acusaciones de genocidio y sostiene que sus fuerzas actúan conforme al derecho internacional en el curso de la guerra en Gaza.
La carta, bajo el título “Stop the Game”, fue respaldada por jugadores de la liga irlandesa, por el exseleccionador masculino Brian Kerr y por Louise Quinn, distinguida en dos ocasiones como jugadora del año.
Entre los firmantes también aparecen la banda Fontaines D.C., el trío de hip-hop antiisraelí Kneecap, el cantautor Christy Moore y el actor Stephen Rea, nominado al Oscar.
Irlanda debe recibir a Israel el 4 de octubre en el Aviva Stadium de Dublín, mientras que el encuentro del 27 de septiembre, fijado como local para la selección israelí, se jugaría en una sede neutral.
El texto incorpora además una declaración de Roberto Lopes, capitán del Shamrock Rovers y presidente de la Asociación de Futbolistas Profesionales de Irlanda.
“No podemos ignorar la catástrofe humanitaria en Palestina; la pura pérdida de vidas allí debe tener precedencia sobre cualquier consideración deportiva”, afirmó Lopes, nacido en Dublín y con previsión de disputar el Mundial de junio con Cabo Verde. “Irlanda tiene aquí la oportunidad de liderar y hacer lo que otros no harán”.
Israel compite en torneos de la UEFA desde comienzos de la década de 1980, después de haber quedado fuera de las competiciones de la Confederación Asiática de Fútbol en los años 70, cuando varios países se negaron a enfrentarlo.
El primer ministro irlandés, Micheal Martin, defendió que ambos partidos deben jugarse. “Hemos sido críticos y nos hemos opuesto con mucha firmeza a la política del gobierno israelí en Gaza en particular. Condenamos el ataque de Hamás contra Israel, que fue absolutamente horrible”, declaró al Irish Times.
“Creo que el deporte es un área que puede ser un desafío cuando entra en el terreno de la política”, señaló.
En febrero, el director ejecutivo de la FAI, David Courell, advirtió que la selección no tenía margen para incumplir sus compromisos sin poner en riesgo los intereses deportivos del fútbol irlandés, incluida una eventual descalificación de futuras competiciones.
Una encuesta de la Irish Football Supporters Partnership indicó que el 76% de los consultados estaba en contra de que el partido se disputara.