La FIFA resolvió no tomar medidas contra los clubes israelíes acusados por la Asociación Palestina de Fútbol (PFA) de competir pese a estar radicados en Judea y Samaria. En paralelo, sí sancionó a la Asociación Israelí de Fútbol (IFA) por violaciones de sus normas contra la discriminación y de juego limpio.
Las decisiones se adoptaron tras una reunión del Consejo de la FIFA, que examinó dos asuntos surgidos de una propuesta presentada por la PFA durante el 74.º Congreso de la FIFA, celebrado en Bangkok en mayo de 2024.
Sobre los clubes israelíes instalados en asentamientos de Judea y Samaria, el Consejo asumió las conclusiones del Comité de Gobernanza, Auditoría y Cumplimiento de la FIFA (GACC), que debía determinar si esos equipos podían seguir participando en torneos organizados por la IFA.
La FIFA sostuvo que no corresponde actuar en este caso debido a la falta de una definición jurídica final sobre Judea y Samaria en el marco del derecho internacional público.
“La FIFA no debería tomar ninguna medida dado que, en el contexto de la interpretación de las disposiciones pertinentes de los Estatutos de la FIFA, el estatus jurídico final de Judea y Samaria sigue siendo una cuestión no resuelta y altamente compleja bajo el derecho internacional público”, dice el organismo rector en un comunicado.
La presencia de equipos de asentamientos israelíes en competiciones avaladas por la IFA arrastra una disputa dentro de la FIFA desde hace casi diez años. La PFA ha defendido de forma reiterada que esos clubes, ubicados en Judea y Samaria —territorio que los palestinos reclaman como parte de un futuro Estado—, no deben jugar en ligas bajo control de la asociación israelí.
En una resolución distinta, la FIFA castigó a la IFA por lo que definió como infracciones sistémicas de sus estatutos en materia de discriminación y juego limpio. La sanción llegó después de una investigación sobre la respuesta de la federación israelí al racismo en el fútbol de ese país.
El Comité Disciplinario de la FIFA concluyó que la IFA no actuó de manera suficiente frente al persistente racismo de hinchas de algunos clubes, en especial Beitar Jerusalén. También señaló que la asociación no respondió de forma adecuada a declaraciones públicas incendiarias y politizadas hechas por dirigentes del fútbol y clubes bajo su jurisdicción.
Como parte del castigo, la IFA deberá pagar una multa de 150.000 francos suizos, equivalentes a 190.621 dólares. Además, tendrá que poner en marcha un plan obligatorio de prevención contra la discriminación, con campañas educativas y mecanismos de monitoreo.
La federación israelí también quedó obligada a exhibir pancartas contra la discriminación en sus próximos tres partidos como local en competiciones FIFA de nivel A.
