En declaraciones dirigidas a líderes sindicales agrícolas locales, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, defendió la continuidad de las conversaciones directas con Israel como parte de su deber de encontrar una vía para poner fin a las operaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel en el país.
Según su oficina, el mandatario declaró ante la delegación: “El marco que el Líbano ha establecido para las negociaciones incluye la retirada israelí, el alto el fuego, el despliegue del ejército en las fronteras, el retorno de los desplazados y la asistencia económica o financiera al Líbano. Cualquier otra cuestión que se debata es incorrecta”.
“Es mi deber, en virtud de mi cargo y responsabilidad, hacer todo lo posible y optar por el menor costo para detener la guerra contra el Líbano y su pueblo”, afirmó. “Hemos vivido guerras y sabemos adónde llevaron al Líbano, así que ¿quién puede asumir sus consecuencias?”, añadió Aoun.
La semana pasada, los embajadores de Estados Unidos y el Líbano en Washington concluyeron la tercera ronda de conversaciones directas, tras la cual el frágil alto el fuego en el Líbano se prorrogó por otros 45 días.
