El presidente del Líbano, Joseph Aoun, rechazó el lunes la posibilidad de celebrar una reunión directa con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
“No hay verdad alguna en los informes sobre una reunión con Netanyahu. No lo estoy considerando y no responderé a esa posibilidad mientras continúen los ataques israelíes contra ciudadanos libaneses y las violaciones en su territorio”, afirmó Aoun en declaraciones al diario libanés An-Nahar.
El mandatario fue más allá y añadió: “Si nos encontráramos en la misma sala, me retiraría de inmediato”.
Aunque aceptó entablar conversaciones con Israel, Aoun ha descartado en varias ocasiones un encuentro cara a cara con Netanyahu, una opción planteada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente libanés ha reiterado que, por ahora, una cumbre de alto nivel con Netanyahu no está sobre la mesa. También ha insistido en que el fin de las hostilidades debe ser la prioridad antes de evaluar cualquier contacto político directo.
Sus declaraciones llegan después de la firma de un acuerdo marco entre Israel y el Líbano, con mediación de Estados Unidos. El pacto prevé una retirada militar israelí del territorio libanés por etapas, que comenzará en dos zonas piloto cuyos nombres no han sido divulgados.
El acuerdo ha sido criticado por los opositores de Aoun, en especial por la organización terrorista Hezbolá, que mantiene una fuerte presencia política en el Líbano y cuenta además con un brazo terrorista armado.
Hezbolá se ha negado a entregar las armas, como establece el acuerdo, y advirtió que “sin Hezbolá, nada pasará”.
El secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, condenó el acuerdo marco en duros términos y lo calificó de pacto “humillante y vergonzoso” que, según dijo, equivale a una rendición de la soberanía libanesa.
Aoun defendió recientemente el acuerdo marco al sostener que representa la única salida pragmática para evitar un enfrentamiento armado.