El Gobierno israelí aprobó por unanimidad una propuesta para ofrecer incentivos económicos a países que trasladen sus embajadas a Jerusalén, informó la oficina del ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar.
El plan fue presentado por Sa’ar junto con el ministro de Asuntos de Jerusalén y Patrimonio, Yariv Levin, y busca “animar a los países de todo el mundo a reconocer a Jerusalén como capital de Israel y a materializar ese reconocimiento mediante el traslado de las embajadas extranjeras a Jerusalén”, según el comunicado oficial.
La iniciativa prevé destinar fondos de ambos ministerios a un paquete de apoyo para los países interesados. Ese mecanismo incluirá “estímulo y asistencia… mediante la participación en la financiación de los gastos relacionados con el establecimiento o el traslado de embajadas a Jerusalén, así como soluciones de alojamiento y de planificación según sea necesario”, indicó la oficina de Sa’ar.
El comunicado sostuvo que la decisión forma parte de los “esfuerzos diplomáticos” del ministro de Asuntos Exteriores para promover la apertura y el traslado de embajadas a Jerusalén.
Hasta ahora, siete países tienen embajadas en la ciudad: Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea, Paraguay y Fiyi. En diciembre, Ecuador inauguró en Jerusalén una oficina de innovación con estatus diplomático.
Israel considera Jerusalén su capital, incluida Jerusalén Este, anexionada en 1980. La mayor parte de la comunidad internacional sostiene que las fronteras definitivas de la ciudad deben definirse en negociaciones con los palestinos. Por esa razón, muchos países mantienen sus embajadas en el área metropolitana de Tel Aviv y conservan consulados en Jerusalén.