El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, indicó hoy a las 21:57 h que la próxima ronda de conversaciones entre Israel y el Líbano se celebrará la semana que viene en Roma.
“La semana que viene, los días 14 y 15, nos reuniremos en Roma con equipos especializados en cada tema”, declaró Leiter durante una entrevista en un escenario en Washington.
La participación de Leiter en esas conversaciones apuntaría a que no se celebrará la reunión prevista por separado entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro Benjamin Netanyahu.
El enviado israelí reveló además que el presidente libanés, Joseph Aoun, se reunirá con Trump en la Casa Blanca el 21 de julio, una fecha que todavía no ha sido confirmada públicamente.
Estados Unidos ha intentado organizar un encuentro trilateral entre Aoun, Netanyahu y Trump, pero Beirut se ha opuesto a esa posibilidad mientras Israel mantenga tropas en el sur del Líbano.
Leiter insistió en que Israel no tiene ambiciones territoriales en el Líbano, aunque afirmó que sus fuerzas permanecerán allí hasta que las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF) puedan demostrar de manera verificable que han empezado a desarmar a Hezbolá.
Según el enviado israelí, uno de los obstáculos para avanzar hacia ese objetivo es la presencia de activistas y simpatizantes de Hezbolá dentro de unidades de las LAF. Por ello, Israel ha presentado una propuesta para que Estados Unidos investigue las unidades actuales de las LAF con el fin de apartar a esos simpatizantes de Hezbolá.
Aunque Trump sugirió durante una reunión celebrada en mayo en el Despacho Oval que Israel se encargara de seleccionar y entrenar a los soldados libaneses, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, “acudió al rescate y dijo: “Bueno, señor presidente, odian a Hezbolá, pero aún no están preparados para querer a los israelíes””.
Al ser presionado para ofrecer más detalles sobre ese plan de investigación de las unidades de las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL), Leiter admitió que todavía se está elaborando. No obstante, sostuvo que algunas unidades de las FAL no están “saturadas” de agentes de Hezbolá y, por tanto, ya pueden empezar a actuar contra el grupo terrorista.
Leiter afirmó que Israel está dispuesto a fortalecer al actual Gobierno libanés, contrario a Hezbolá, mediante el suministro de información de inteligencia sobre cualquier persona que intente causar daño a sus dirigentes.
Añadió que Jerusalén también está dispuesta a presionar a Washington para que aumente su ayuda financiera a las Fuerzas Armadas Libanesas si estas demuestran que están preparadas para enfrentarse a Hezbolá.
El embajador elogió al Gobierno libanés por negarse a restablecer los vuelos directos entre Beirut y Teherán, que, según el enviado israelí, eran utilizados para canalizar fondos iraníes hacia Hezbolá.
Leiter también fue consultado sobre el mecanismo de prevención de conflictos anunciado el mes pasado por el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, en el que representantes del Mando Central del Ejército estadounidense y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán se reúnen en Doha para evitar escaladas en el Líbano y en el estrecho de Ormuz. Según se informa, Israel y el Líbano reaccionaron con furia ante la creación de ese canal, al insistir en que Irán no debería tener voz en los acontecimientos de Beirut, mientras que, al parecer, funcionarios estadounidenses consideran que Teherán es actualmente la única entidad capaz de controlar a Hezbolá.
El enviado israelí admitió que no sabe si el mecanismo descrito por Vance está realmente operativo. Sin embargo, afirmó que otro mecanismo de prevención de conflictos, integrado por representantes del Mando Norte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el Mando Sur de las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF) y el CENTCOM, “está trabajando en estrecha colaboración… y de forma directa, sin que intervenga nadie más de la región”.
