Los embajadores de Israel y Líbano ante Estados Unidos mantuvieron este martes una reunión de aproximadamente dos horas en el Departamento de Estado, con mediación estadounidense, sin que al término del encuentro se acordara una fecha para una próxima cita.
El encuentro, que enfrentó al embajador israelí Yechiel Leiter y a la embajadora libanesa Nada Hamadeh, había sido planificado un mes antes de que se celebraran las conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad el pasado fin de semana. Un funcionario del Departamento de Estado subrayó que ambos procesos son independientes: “Como ha dejado claro el presidente, no existe ningún vínculo entre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad y las conversaciones entre Israel y el Líbano”.
El mismo funcionario responsabilizó a Irán de la situación en el país mediterráneo y rechazó cualquier papel de Teherán en su futuro. “Irán arrastró al pueblo libanés a una guerra, por lo que no puede pretender ser el protector del Líbano”, afirmó, antes de calificar a Hezbolá de organización terrorista y exigir su desarme completo. “No se permitirá que Irán dicte el futuro del Líbano nunca más. Estas conversaciones forman parte de ese esfuerzo”, añadió.
En paralelo, Washington anunció la aprobación de$58,8 millones en nuevos programas humanitarios destinados a más de un millón de civiles libaneses desplazados por los bombardeos israelíes.