El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aceptó en principio el alto el fuego con Hezbolá durante una llamada telefónica con el presidente Donald Trump la noche del miércoles, reveló la Casa Blanca, aunque el anuncio no se produjo hasta el jueves por la noche y tomó por sorpresa al gabinete de seguridad israelí, que había concluido una reunión sobre una posible tregua la víspera sin adoptar ninguna decisión.
Según un funcionario de la Casa Blanca, el proceso arrancó con una reunión trilateral que el secretario de Estado Marco Rubio mantuvo esta semana en el Departamento de Estado con los embajadores de Israel y el Líbano en Washington, la primera de este tipo en décadas. En ese encuentro, el Líbano “reconoció que Hezbolá es un problema mutuo tanto para Israel como para el Líbano”. Al día siguiente, Trump llamó a Netanyahu, quien “aceptó un alto el fuego con ciertas condiciones”.
Esa misma tarde del miércoles, Rubio telefoneó al presidente libanés Joseph Aoun y lo convenció de aceptar las condiciones israelíes, que incluían permitir a Israel mantener una zona de amortiguamiento en el sur del Líbano. El jueves por la mañana, Trump habló por separado con Aoun y con Netanyahu para cerrar el acuerdo, que anunció después en Truth Social.
En paralelo a esas llamadas, el Departamento de Estado trabajó con funcionarios de ambos países para redactar el memorando de entendimiento, precisó el funcionario, quien expresó su esperanza de que la tregua contribuya a acelerar las negociaciones hacia un acuerdo de paz permanente.