El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, y la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, expusieron este lunes en Jerusalén diferencias sobre Gaza, la Autoridad Palestina y los asentamientos en Judea y Samaria, en medio de nuevas tensiones entre Israel y la Unión Europea.
La visita se produjo después de que Sa’ar anunciara el jueves la suspensión de todo contacto con la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas. El ministro israelí la acusó de actuar “de forma obsesiva y con una flagrante injusticia hacia Israel”, después de que, según reportes, comparara a Israel con el régimen del apartheid de Sudáfrica, una acusación que Kallas no ha desmentido públicamente.
Israel y la Unión Europea mantienen desacuerdos centrales sobre el futuro de Gaza, el papel de la Autoridad Palestina y la legalidad de los asentamientos en Judea y Samaria.
“Creemos en la importancia de un diálogo exhaustivo, honesto y abierto con la UE. Pero el diálogo no puede consistir simplemente en que una de las partes dicte sus posiciones políticas a la otra”, afirmó Sa’ar en declaraciones conjuntas antes de su reunión con Šuica en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Sobre Gaza, Sa’ar reiteró la posición israelí de que cualquier arreglo de posguerra debe incluir el desarme de Hamás. También acusó al grupo terrorista de retrasar ese proceso.
Šuica coincidió en que “Hamás no debe desempeñar ningún papel en la futura gobernanza de Gaza y debe desarmarse”. Sin embargo, añadió que la situación humanitaria en la Franja “sigue siendo muy problemática” y sostuvo que la ayuda debe llegar a quienes la necesitan “a mayor escala”, junto con condiciones que permitan una pronta recuperación económica.
Gaza y la Autoridad Palestina marcan el centro del desacuerdo
La comisaria europea también afirmó que “una Autoridad Palestina viable y financieramente sostenible es importante para la estabilidad y la seguridad regionales”. Añadió que “una paz duradera requiere un horizonte político, no el aislamiento económico mediante la retención de los ingresos fiscales”.
La declaración aludió a la retención israelí de fondos fiscales que Israel recauda en nombre de la Autoridad Palestina desde los Acuerdos de Oslo. Según la Autoridad Palestina, esos fondos ascienden a 5.000 millones de dólares tras un año sin transferencias.
Israel defiende la retención de esos fondos con el argumento de que Ramala destina parte del dinero a terroristas y a sus familias.
Sa’ar rechazó las afirmaciones de la Autoridad Palestina de que está reformando esa política. El ministro la acusó de continuar los pagos a terroristas y a sus familias mediante nuevos canales, y de “envenenar las mentes de la sociedad palestina con una incitación interminable en sus escuelas, libros de texto, mezquitas y medios de comunicación”.
“Lamentablemente, no se aprecia ninguno de los cambios necesarios para construir una relación fiable y diferente” con la Autoridad Palestina, afirmó Sa’ar.
Asentamientos y solución de dos Estados abren otro frente
Šuica expresó además la “profunda preocupación” de la UE por el deterioro de la situación relativa a los asentamientos israelíes en Judea y Samaria, que Bruselas considera ilegales. También reiteró que una solución negociada de dos Estados es “la única vía sostenible para avanzar”.
Sa’ar rechazó esa posición y afirmó que ningún gobierno israelí ha aceptado “un enfoque que niegue nuestro derecho básico a vivir en nuestra patria”. También sostuvo que los asentamientos son necesarios para la seguridad de Israel.
Durante su visita de dos días, Šuica tiene previsto reunirse con el presidente Isaac Herzog, con el vicepresidente de la Autoridad Palestina, Hussein al-Sheikh, y con el primer ministro palestino, Mohammad Mustafa. Las conversaciones se centrarán en la recuperación de Gaza, las reformas de la Autoridad Palestina y la cooperación regional.