Alemania negocia con Polonia una vía de reemplazo para abastecer de crudo a la refinería PCK Schwedt después de que Rusia comunicara que dejará de permitir, desde el 1 de mayo, las entregas de petróleo kazajo a través del oleoducto Druzhba. La interrupción deja en riesgo unos 43.000 barriles diarios para una instalación clave en el suministro de combustibles del este alemán, incluida Berlín.
La opción sobre la mesa pasa por trasladar cargamentos a través del puerto polaco de Gdansk y dirigirlos después hacia Schwedt. Berlín mantiene conversaciones con Varsovia para evaluar ese esquema, en un momento en que la planta vuelve a quedar expuesta por la fragilidad de las rutas disponibles desde que Alemania dejó atrás el crudo ruso.
La refinería ha ganado peso en la discusión sobre seguridad energética por su papel en el abastecimiento regional y por la escasez de margen operativo del sistema. La nueva interrupción vuelve a mostrar esa presión sobre una infraestructura que, pese a los cambios introducidos en los últimos años, sigue condicionada por el paso de Druzhba por territorio ruso.
Kazajistán envió el año pasado a Alemania 2,146 millones de toneladas métricas a través de ese oleoducto, un volumen un 44 % superior al de 2024. En el primer trimestre de este año se sumaron otras 730.000 toneladas.
Polonia sostiene que dispone de capacidad técnica para absorber flujos adicionales, aunque la sustitución no depende solo de esa variable. También cuentan el acceso a los puertos, la programación de los envíos, la disponibilidad de crudo y la adaptación de las refinerías a distintas calidades, factores que complican un reemplazo directo del suministro por oleoducto con barriles llegados por mar.
Schwedt cuenta con rutas alternativas, pero son más caras y exigen una logística más compleja. La planta ha incrementado su dependencia del crudo que entra por vías bálticas y por el puerto alemán de Rostock, aunque ambos corredores tienen límites.
El episodio reabre además una vulnerabilidad ya conocida en la seguridad petrolera europea: la diversificación puede existir sobre el papel y, aun así, mantener una fuerte concentración en la práctica. En este caso, el problema no se reduce a disponer de barriles, sino a cómo moverlos, una diferencia que gana peso en Europa para la formación de precios, los márgenes de refino y el valor estratégico de las rutas seguras de suministro no ruso.